sábado, 27 de junio de 2009

Ithaca

Salimos de Poros (después de haber pagado como unos campeones!!; hay un señor con una motocicleta que entre 18 y 20h. te invita a pasar por capitania, y claro, siendo naranjas es difícil pasar inadvertido; 5 euros por entrar en puerto, 5 euros por día) a la hora de costumbre: sin mucho madrugar y tras un buen desayuno.

El viento volvía a ser escaso -o escasísimo- pero nos apetecía volver a subir las velas y si tenía que ser el génaker, pues para arriba, así además podríamos comprobar que el problema del último trayecto fue sólo cuestión de mala suerte!!



Con un viento de 3,6 nudos sacábamos una velocidad de 2'2... no es para ganar regatas pero ¡nos movíamos!!! la ruta prevista -rumbo a Ithaka, cual Ulises- era cortita así que nos podíamos permitir el lujo de ser tortuguitas silenciosas surcando el mar.

nuestra media de velocidad es de unos 5,5 nudos; lo normal -con viento adecuado- es que naveguemos a 6 nudos; me encanta cuando llegamos a los 7 o 7,30 y cuando el viento sopló de lo lindo en la primera travesía hicimos ratos laaaargos a 8,5; todo tiene su gracia, incluso dejarse llevar a sólo 2,2 nudos...........



Fueron dos o tres horas maravillosas en las que tuve tiempo de darme cuenta que desde que salimos de Siracusa no había vuelto a marearme y que desde que salimos de Argostoli ya no se me hacía un nudo en el estómago cada vez que decidíamos zarpar para recorrer unas millas más y que esa mañana incluso había tomado el café y había olvidado tomarme las gotas, ponerme las pulseras... estaba navegando y era feliz... ¡por fin!!!


Pusimos el motor en marcha (después de recoger el génaker sin problemas) para dirigirnos a una calita -Sarakiniko, me encanta elegirlas en la carta- en la que encontramos sólo otros dos veleros, aguas cristalinas y silencio



Cuando estábamos acabando la maniobra de fondeo Johan me preguntó si la cadena estaba tensa y yo creí oír un "beeeeee, beeeeee" cosa que me preocupó bastante

- ¿será que ahora que me gusta navegar habré perdido algún tornillo?, ¿será que me gusta navegar porque he perdido algún tornillo?

me quedé un tanto meditabunda pero no dije nada, pero mientras comíamos en la mesa de la bañera vía algo que se movía en la escarpada pared de la montaña... ¡no me había vuelto loca!




Nos reímos a gusto y nos dimos un buen baño para celebrar mi cordura




Y levantamos el fondeo para continuar -esta vez, sin más remedio, a motor- hacia Vathi, la capital de Ithaca

Nos habían comentado las dificultades de amarrar en el puerto, pero no queríamos dejar de intentarlo así que para allí nos fuimos.

La imagen de bienvenida, bien valía el paseo

Vimos un pequeño hueco en el qué podíamos caber aunque había factores en contra: el viento fuerte que se había levantado no facilitaba en absoluto el amarrar, de todos es conocido el poco gusto que siente el Alea para las maniobras marcha atrás en espacios reducidos, el velero que quedaría a nuestro babor tenía la zodiac en lo que tenía que ser nuestro sitio... pero lo intentamos!!!

El señor de la zodiac nos iba indicando, dejamos caer el ancla, vamos filando cadena y para atrás; la cosa no va del todo mal y finalmente pasamos las amarras y quedamos atados al muelle, pero el capi no está convencido porque algo no va bien con la cadena... viramos un poco para asegurarnos de que ha cogido pero el molinete parece no poder con ella

¿¿??

despacito, seguimos convencidos de que tenemos que salir para volver a entrar porque el ancla no ha cogido en el fondo, cuando vemos que estamos arrastrando al cadena barco que queda a nuestro estribor

¡HORROR!!!

hacemos firme con unos cabos al barco vecino que forma parte de una flotilla y nos informamos de dónde andan porque no hay nadie a bordo; los encontramos en un restaurante cercano y el jefe del grupo se viene al barco... nos comenta que como hacía viento todos han dejado caer la cadena no frente a ellos sino un barco más a babor -o sea, en la perpendicular de la plaza que quedaba libre- y que esa es la razón de que la hayamos levantado... él deja ir unos metros de cadena para liberar nuestra ancla sin que le causemos más incordios de los necesarios y después recoge hasta tensar de nuevo; nos explica que no hay problema porque ellos se atan todos entre sí para asegurarse que si un ancla no ha cogido bien las otras hagan el trabajo!!

Volvemos a iniciar la maniobra y ahora intentamos dejar caer el ancla unos metros más a babor para no repetir cuando oímos gritar al vecino de este lado que ahí está SU ancla y que ni se nos ocurra y acompaña sus gritos (en holandés... que no todos son tan tranquilos como Johan) con un "si no sabéis amarrar mejor os vais a un fondeo"

Con los ojos como platos llegamos a la conclusión de que no había espacio para nuestra ancla (sí lo habría si el holandés hubiera hecho lo mismo que los flotilleros, pero no como estaban las cosas) y ademán NO nos apetecía tener a semejante vecino así que nos fuimos porque a la vuelta de la esquina habíamos visto una calita encantadora con unos 8 veleros... seguro que cabía uno más


Pasamos la noche tranquilamente fondeados en Skhoinos donde un velerito alemán nos amenizó el rato con cantos acompañados de un pequeño acordeón y suponemos que altas dosis de cerveza!!




Con estas vistas al nacer el nuevo día decidimos poner rumbo a Tranquil Bay... nos han dicho que no es nada del otro mundo pero he mirado la foto de la Pilot tantas veces que es un destino ineludible para nosotros!!!!

4 comentarios:

Amaia dijo...

Hola, descubrí este blog de casualidad en internet, y así sin esperarmelo he encontrado un sitio que me encanta. Me dais una envidia... Me estoy planteando incluso unirme a vuestra aventura en septiembre, que es cuando tengo vacaciones y no tengo ahora mismo con quien disfrutarlas, ya que todo el mundo las coge antes que yo... un saludo y seguiré vuestros relatos

Jo, me hubiera encantado estar ahí en Ithaca...

silvia dijo...

Hola Amaia!
si nos acabas de descubrir... bienvenida a la aventura y ya tienes un sitio reservado en el camarote de los polizones.
en septiembre estaremos paseando por las Cicladas, si son la mitad de bonitas que las islas del Jónico será una maravilla ¡te esperamos!

BlasFT dijo...

Hola, hola.
Seguimos en la brecha ¿eh?. Nos deleitas con tus experiencias y bellas fotografías.... ¡¡y una tuya, marinera!!.
Un abrazo, guapos.

Navegante dijo...

Parece que eso de amarrar tiene más miga de lo que parece, ¿no?

En cuanto a lo holandés errante, veo que vecinos así los hay en todos los sitios: hasta en las islas griegas.

Seguimos disfrutando de vuestra aventura