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lunes, 31 de marzo de 2014

Artesania Kuna

Aquí estamos de nuevo, con ganas de compartir tantas cosas!!!
Después de más de un año navegando por estas aguas increíbles no os hemos contado demasiadas cosas de San Blas...


A la gente que nos viene a visitar siempre le contamos que lo único que no hay incluido en el precio son las compras que puedan hacer en tierra... que no son muchas!!!

Aquí todavía no han llegado las tiendas de souvenirs -¡y que dure!- pero todavía es posible comprar las artesanías propias de la comunidad kuna. Os hablo de las MOLAS


                             


Se trata de un "cuadro" confeccionado con diversas capas de tela, superpuestas, recortadas y pespunteadas (con unos puntitos increíblemente minúsculos), una especie de patchwork, creando verdaderas obras de arte




Las "hacedoras" de molas son tradicionalmente las mujeres, las encuentras en cualquier isla, en cualquier rincón, a cualquier hora.




Originalmente una mola es parte del vestido tradicional de la mujer kuna; con dos molas confeccionan sus camisas






Actualmente se han convertido en un medio de ingreso más en la economía de estas comunidades. Tenemos amigos que navegaron por esta zona del mundo hace 33 años; nos contaban que eran el único velero en estas aguas!!! ahora, en temporada alta se pueden encontrar más de 300 veleros repartidos por los distintos fondeos (bastantes menos a partir de abril!) y la venta de las molas a los turistas es habitual; en cualquier fondeo te encuentras una choza con la exposición de las molas confeccionadas por la familia






O la familia en pleno rema en su canoa, cargada con sus obras de arte para ofrecértelas directamente a bordo.







Como turistas, compramos las molas para hacer cuadros que adornen nuestras paredes (Johan está enmarcando una de ellas ahora mismo para nuestro salón) o en mayor medida para hacer cojines decorativos... hay molas sencillitas


                       


y verdaderas obras de arte... algunos ejemplos en los que es imposible contar las infinitas puntadas del artesano, en el que es difícil dejar de pensar que estás ante una pintura y no ante una obra cosida a mano.






Hay diseños más tradicionales, diseños más "turísticos", ya están empezando a hacer molas "aplicadas" (fundas para portatil, para android, monederos, bolsos, aplicaciones para los bolsillos de un pantalón) porque los kunas -como cualquiera- tienen un claro sentido del negocio!!!

En cualquier caso aquí os dejo una foto de mi integración en el medio




y el ejemplo de que tengo poco que hacer ante el original, ante la belleza  el colorido de la mujer kuna, indígena orgullosa de su origen, su pueblo y sus tradiciones!





Recordad que si queréis compartir unos días con nosotros a bordo del Alea en San Blas, tenéis únicamente hasta el mes de julio.
Podéis disfrutar de entre 3 y 7 días de navegación en San Blas
Os ayudamos con el transporte hasta Kuna Yala... seguro que hay una mola para vosotros


sábado, 15 de marzo de 2014

La teoría, la práctica y un accidente a bordo!

Aquí estamos de nuevo -y de nuevo pidiendo disculpas por el tiempo sin escribir- para contar nuestras aventuritas porque cada día es diferente aunque sigamos en el mismo maravilloso, increíble y sin par escenario de San Blas




Lo que os tengo que contar hoy es medio serio así que para que la explicación me quede coherente tengo que empezar por ciertos antecedentes... ahí va!!!

antecedente de hecho núm.1
Yo -Silvia- tenía asignado el papel de sanitaria de a bordo, o sea que me apunté hasta a tres cursillos de primeros auxilios y fui la responsable de preparar -y posteriormente de mantener- el botiquín. Formación teórica no me falta y además soy una forofa de las series médicas de la tele... en fin, lo más en la materia

antecedente de hecho núm. 2
Cuando Johan se puso enfermo con la espalda y tuve que ponerle inyecciones se demostró que del dicho al hecho hay un buen trecho y que de la teoría a la práctica hay todo un mundo; tengo pánico a las jeringuillas y la vida me a demostrado que es un terror absoluto, no tengo miedo de que me pinchen (que también) tengo pavor a la aguja... para poner una inyección: tardo alrededor de 20 minutos, lloro, tiemblo, siento que me voy a desmayar. Y al final la pongo. A todo esto decir que Johan es un santo, que se las quiere poner sólo, que me anima y me tranquiliza y jamás se ha quejado de mi torpeza (otro me habría puesto la jeringuilla por sombrero)

antecedente de hecho núm. 3
Johan es una persona resolutiva, que tiene las ideas claras y que parece tener siempre la solución preparada... aunque a veces resulte un poco ¿excesiva? recuerdo ahora mismo el día que pescamos el atún de 50 kg y para cortar la espina del bicho me pidió la sierra de carpintería...

Bueno, pues ya estoy lista para contar la nueva aventura

Llevábamos unos días -semanas- sin pescar NADA y Johan fue a Panamá a comprar el anzuelo que mejor nos ha funcionado en la zona; manita de santo, en una semana pescamos 7 EJEMPLARES de sierra y barracuda (nos inflamos a hacer conservas) y la felicidad del pescador volvió a instalarse a bordo.




Días más tarde estábamos navegando y en el cebo sólo pillábamos plantas (con los alíseos el saragazo ha llegado hasta aquí y pone difícil la pesca), así que en un momento dado Johan decidió ir a recoger el hilo para comprobar que estaba limpio -o limpiarlo- y seguir pescando.

El día era soleado, navegábamos solos una travesía de 25 millas, con un viento estupendo, toda la vela arriba, olas largas y una velocidad estupenda.

Johan, sin mucho aspamiento, me llama y me dice que tiene un problema

AGGGGHHHHRRRR! Tiene el pescado de plástico que usamos como cebo pegado en la cara (tipo piercing a lo bestia) y yo ya empiezo a marearme

- ¿se te ha clavado?, pregunto temblando antes de oír la respuesta
- pues sí, la cucharilla ha saltado con la cresta de una ola y sin darme cuenta lo tenía en la cara

Del anzuelo triple de la cola del cebo, uno  estaba clavado en el labio pero sin llegar a la parte "mala" y el otro había atravesado completamente la piel de la barbilla pero sin llegar al interior de la boca

él me manda que suelte el anzuelo del hilo de pesca (tiene un nexo que se suelta facilito pero yo no era capaz ni de pensar) y que tiene que ir dentro (yo sólo quería que se sentara porque en mi opinión si yo me iba a desmayar, él se TENÍA que desmayar y mejor que le pillara sentado)...

El pescadito en cuestión es este (tiene dos anzuelos triples aunque en la foto le falta el del final de la cola)




Y aquí viene lo del antecedente número 1. ME SÉ LA TEORÍA, YO SÉ LO QUE HAY QUE HACER. 
Abro rauda la caja de herramientas, hay que atravesar completamente el anzuelo (no intentar sacarlo por el mismo camino por el que entró ya que provocaría desgarros graves) y desinfectar bien. Tengo la herramienta adecuada -creo- y gasas y alcohol preparado.

Teoría lista... buff, parece que de algo sirvo




Pero una cosa es la teoría y otra la práctica porque (antecedente de hecho núm. 2) si no soy capaz de poner una inyección ¿en qué cabeza cabe pensar que voy a ser capaz de atravesar la cara de Johan con un anzuelo gigante? 

Johan -entre cuyas virtudes está la de conocer me bien- se encerró en el baño y me dijo
- tú ni mires, ya lo hago yo

buff, está claro que para algo sirvo... pero para esto NO

Y aquí empezaron los problemas técnicos. Lo primero que teníamos -tenía- que conseguir era quitar el pescado de la cara dejando sólo el triple anzuelo que tenía clavado en la cara. La herramienta que yo había buscado no hacía ni mella en el metal del anzuelo; Johan me pidió que buscara otra mayor (pongo las fotos con la lata de cervecita para poder hacer una estimación de los tamaños) y se la pasé
Nada de nada, ni una muesca

A todo esto no hay que olvidar que seguíamos navegando, toda la vela arriba, olas que nos movían con suavidad pero sin descanso.




y... antecedente núm. tres... Johan, sereno y serio, me dice
- busca la cizalla que tenemos para cortar los obenques si se diera el caso
- ¡que???!!!
- ¿sabes dónde está?
- sí, pero...
. busca la cizalla por favor!

y busqué la cizalla, que la verdad es que tiene un tamaño, y el anzuelo era grande pero no tanto y tener que manejar ese trasto (habíamos cortado eslabones de cadena de 10mm sin mucho esfuerzo) me parecía desmesurado, pero Johan tenía el piercing en la cara...





Con la cizalla apoyada contra el respaldo del sofá, Johan con la cabeza ladeada, intentando mantener el equilibrio al tiempo que ponía la arandela que separaba el triple anzuelo del resto del pescado entre los dientes de la cizalla

- cuando yo te diga cortas -me dice
- es que este trasto es muy grande
- tú corta
- ahora... no (una ola nos mueve), espera, ahora ¡ya!
. clack!!!!

bien, ya sólo tenía en la cara el triple anzuelo y podía iniciar la "maniobra" de sacarlo
Más problemas, al ser triple, cuando intentaba acabar de pasar el anzuelo que tenía clavado... se clavaba uno de los otros dos.
Había que cortar la punta que tenía clavada con el máximo margen posible para que pudiera después acabar de pasarla por la cara y sacarla de nuevo
Así que otra vez la cizalla al sofá, el control de las olas, el momento oportuno para cortar.



                                     

A partir de aquí Johan pasó un buen rato con unos alicates frente al espejo intentando pasar el anzuelo (dice que la piel de la barbilla es terriblemente dura) con el problema de trabajar con la imagen reflejada (la derecha era la izquierda...) y yo me pasé el tiempo entre temblores y llantos, controlando las velas y el rumbo y que no hubiera tráfico.

Johan, frío y sereno, solucionó el problema y juntos fondeamos en Narganá donde el médico de urgencias nos atendió amable como siempre, le puso la antitetánica y le recetó antibióticos para prevenir infecciones

El capi está bien y yo, feliz de poder contarlo como si de una peli se tratara




Y si una lección he aprendido es que somos un buen equipo, que no sirvo para todo lo que querría (yo siempre pensé que en una situación extrema podría hacer aquello que sin la presión estoy segura de no poder hacer; y parece que no es verdad) pero que entre los dos nos las apañamos la mar de bien

así que sigo dedicándome a lo mío y tengo que decir que el pan cada día me sale mejor (jeje)





Y claro, si todo esto te pasa en este escenario... pues todo parece más aceptable





Besos desde San Blas dónde la gente que nos viene a visitar, como podéis ver, sufre lo indecible :-)




domingo, 26 de enero de 2014

El viajar, los huevos fritos y un poco de filosofía


Todo el mundo dice que esto de viajar es una buena forma de abrir la mente, de ver más allá de lo propio, de descubrir otras costumbres y otras formas da hacer...

Nosotros tenemos la suerte de que además de conocer nuevos lugares -no muchos, que vamos despacio, pero bien conocidos- y con ellos sus gentes, recibimos a gente a bordo. Distintos países, distintas personas, distintas formas de ver la vida, distintas formas de ganarse la vida, distintas formas viajar, de hacer...

Hasta aquí lo que me esperaba.

Pero, he aquí, que a pesar de que al soltar amarras me propuse ser abierta y receptiva, aun hay cosas que me sorprenden (MUCHO) y que me cuesta aceptar con naturalidad. 

Cuando tenemos visita a bordo, es pregunta obligada antes de ir a la cama, si los invitados quieren desayunar con huevos. A mí, que los huevos por la mañana no me apetecen nada, no me ha costado aceptar que el 90% del personal sonríe emocionado ante la idea de un huevo en el plato antes del primer café (mantener la mente abierta)

Las opciones son tortilla, huevos revueltos, huevos duros o huevos fritos; algo así como el 70% eligen huevos fritos. 

Ya conocéis la expresión de "no saber freír un huevo" para señalar que alguien no tiene idea de ponerse ante los fogones... pero no es tan sencillo. A mí, como no me entusiasman los huevos fritos, no se me daba muy bien lo de freírlos -ahora soy un crack- pero lo que no imaginaba es que lo de "huevo frito" no esconde una verdad, sino decenas de ellas, algo así como una alegoría sobre el gran número de formas de vivir, todas distintas pero todas válidas.

O sea, que después de dos o tres desengaños fatales (gente mirando mis espléndidos huevos fritos con cara de susto y el triste final del huevo en la basura) sé que no basta con la respuesta de "huevo frito", hay que preguntar "¿cómo te gusta el huevo frito?"

Hay gente que te pide el huevo frito con poquito aceite, la clara bien hecha y la yema casi cocida pero un poquíto líquida.

Hay gente que da la vuelta al mundo sin salir nunca de la línea del Ecuador y la idea de que queramos ir al frío le parece rarísisma... algo así como a mí el huevo frito resultante




Hay gente que quiere el huevo igual pero con un poco más de aceite y la yema más liquida

El otro día encontramos a la gente que va a dar la vuelta al mundo con la ARC, el proyecto es circunvalar en 15 meses; estuvimos tomando una cervecita con el armador de un catamarán japonés. Cuando nos explicó el tiempo que tenían se nos pusieron los pelos de punta; cuando le dijimos que llevábamos un año y pico en San Blas le dio un ataque de risa que casi se atraganta... yo creo que aun se ríe.




Hay gente que quiere un huevo semi-frito, o sea, con la clara babosilla y la yema completamente cruda

Llevamos más de cinco años en la ruta; cada vez que llamo a mi madre por teléfono, lo primero que me dice es que si ya se nos ha pasado la tontería y de una santa vez volvemos a casa a comportarnos como personas adultas y normales.



Hay una modalidad de huevo frito que se llama "el sol en la parte de arriba", la clara bien cocida, la yema intacta, es realmente bonito si consigues hacerlo bien

El otro día compramos unos pescados a un kuna que regresaba con su ulu después de una tarde de trabajo; un invitado a bordo nos preguntó entusiasmado cuál era el método que iba a usar Johan para matar a los peces; lo miramos con los ojos muy abiertos, "los peces ya están muertos!" le explicamos para su sorpresa y decepción... lo miramos como si fuera alguien llegado de otro planeta (el planeta en que no hay pescado más allá del congelador del super)

En nuestra última navegada se nos acercó un grupo de delfines, por primera vez vimos a una cría de delfín que no debía hacer más de medio metro, estábamos excitadísimos, felices, alucinados... sin nos hubiera visto cualquier kuna habría pensado que eramos de otro planeta (el de la gente que solo ve crías de delfín en el zoo)




Hay gente que quiere el huevo frito con la yema rota y completamente cuajada, en fin, huevos y huevos

Hay gente que ni siquiera entiende que haya gente que quiera vivir a bordo de un velero, sin eso que se llama seguridad y normalidad




Hay gente que quiere el huevo frito ¡por las dos caras!!! vivir para ver

Hemos tenido gente a bordo que nos ha pedido visitar islas para ver como viven los kunas "pero solo para mirar, sin tener que hablar con ellos o tener cualquier tipo de contacto directo" vivir para ver




Hay gente que así, fum, del tirón te dice que quiere -preferiblemente- dos o tres huevos, que por aquí no son muy grandes

Hay gente que se integra en cada lugar que va, que sabe ser feliz, con poco, con suficiente




En fin, que hay muchas formas de vivir y muchas formas de desayunar, lo único realmente importante es el respeto y la aceptación de la diferencia y en nuestra opinión el viajar no es una barita mágica que te hace más abierto y más tolerante... pero ayudar, ayuda



Os podría explicar que los huevos duros son otro mundo (hay gente que los quiere cocidos 4 minutos, otros 5, algunos 6) y que las tortillas tienen menos variedad... pero llevo 10 días seguidos comiendo huevos para las benditas fotos y ya no puedo más, jeje.

Un abrazo gigante, a los que compartís nuestra forma de ver el mundo y a los que no la entendéis, a los que desayunáis huevos y a los que no. Yo, por si os interesa saberlo, mataba por un buen croissant, mmmm


ah!  todo esto nos pasa... en San Blas... donde si algo hemos encontrado es tiempo para pensar y filosofar,


lunes, 20 de enero de 2014

Cocina a bordo

Aquí estamos de nuevo, con muchos planes y muchas ganas para el próximo año.
Empezaremos confesando que nuestra ruta apunta casi sin remedio (qué ilusión) hacia Chile.
Seguiremos en San Blas hasta julio, cruzaremos el canal en agosto y en septiembre visitaremos las Perlas.
Octubre será el mes de Galápagos
Noviembre nos llevará a Isla de Pascua
La Navidad esperamos pasarla paseando por Chiloé.

Pero además de soñar con el futuro le estamos sacando buen partido al presente.
Estamos recibiendo gente a bordo que también es otra forma de viajar; en estos meses hemos conocido gente de Holanda y España pero también de Chile, de Suiza, de Alemania, de Inglaterra, de Israel... hasta de Finlandia!!! los días se nos pasan charlando, haciendo snorkel, navegando a placer.

Y, lo que son las cosas, por el camino yo me voy ganando la fama de ser una buena cocinera, quien me lo iba a decir después de tantos años estudiando esto y aquello, que iba a encontrar mi sitio y mi gusto tras los fogones... mecida por el mar!!!

En fin, que tenemos mucho que contar pero de momento os dejo alguna de las especialidades de a bordo para ir haciendo boca


aprovechando la temporada de langostas 



pizza casera... de pescado


un pescadito al más puro estilo kuna, con un poquito de ensalada (los kunas no toman ni fruta ni verdura y aquí los vemos remando hasta pasados los 70 años... pero a nosotros nos gusta el verde!)


Hamburguesas de pescado con guarnición


langostas a la plancha aromatizadas con ajo, ensalada y fideos fritos



arrocito con atún (de nuestras conservas o fresco según se dé la pesca) con allioli


Pan horneado a bordo, la mejor manera de empezar el día


Y aquí en Kuna Yala me he estrenado con los postres
Tarta de plátano y chocolate




Tarta de manzana


Bueno, pues ya sabéis, si estos paisajes no os parecían suficiente atractivo para pasaros por aquí



Esperamos que esto ayude :-)



QUE APROVECHE!!!!

viernes, 3 de enero de 2014

martes, 3 de diciembre de 2013

De vuelta a casa, de regreso en San Blas


Y después de muuuuucho trabajar, sufrir momentos de quasi desesperación, pasar más calor que un tonto... etc, etc (queda pendiente un extenso post con todas las mejoras que hemos hecho a bordo que son muchas, y más que serán porque tenemos el barco cargado de material para acabar los trabajos que no hemos podido hacer en estos días) llegó el momento de volver al agua, con un naranja radiante, con un antifouling estupendo, con muchas ganas de mar




Estábamos más que avisados de que las aguas de la bahía de Cartagena son, por decirlo fino, ricas en proteínas (sucias, sucias, vamos) y que dejar el barco ahí por días era desgraciar la patente nada más ponerla así que nuestros planes eran pasar sólo una noche, hacer las últimas compras y salir disparados hacia nuestro paraíso.panameño.

La primera noche fondeados fue estupenda -como en el agua en ningún sitio- y en cuanto desayunamos nos fuimos al super, la tarde la dedicaríamos a los bricocentros y al día siguiente a San Blas. 

Pero si en algo estamos especializados es en cambiar de plan en un plis plas; mientras yo disfrutaba en la sección de verdura y fruta, Johan fue al ciber del super a consultar el parte. Lo veo venir por el pasillo

- ¿te va muy mal si nos vamos ya? - me pregunta
- ¿del super? - contesto yo
- no, de Colombia! se anuncia una depresión y en dos días va a ver temporal con mucha ola, prefiero ir a motor pero tranquilo, ¿puede ser?
- pues claro!!!!

Total que llegamos al Alea y en diez minutos pusimos el barco a son de mar... en fin, dicho de otro modo metimos todo lo que había por medio en bolsas y más bolsas para vaciar, seleccionar y ordenar a nuestra llegada a San Blas y antes de hervir unos macarrones ya teníamos el ancla arriba.

Salimos tranquilos de la bahía -bueno esquivando a un submarino que digo yo que quien tendrá preferencia en estos casos-  y tranquilos enfilamos el regreso a "casa"

Ha sido una de nuestras navegaciones más tranquilas/aburridas. Salimos pensando que si a la ida habíamos tenido una corriente de 1'5 nudos a favor, ahora nos tocaba llevarla en contra y por lo tanto no teníamos una previsión muy optimista de velocidad; a pesar de ello íbamos marcando 6 nudos sin dar mucho motor ¿otra vez corriente a favor? pues es un misterio que no hemos resuelto pero damos gracias por ello.

                               


Hicimos guardias tranquilas, comimos sin mucha experimentación gastronómica, ni siquiera nos animamos a sacar el hilo de pesca, yo me leí dos libros en los menos de dos días

Y claro, con la velocidad que nos regalaba la corriente... nuestros cálculos sobre la hora de llegada se incumplieron de lejos y -otra vez- llegamos en lo más oscuro de la noche.

Entrábamos en el archipiélago por un paso que no conocíamos pero que marcaba una sonda tranquilizadora, sin embargo en un momento donde la carta señalaba 30 metros la sonda subió hasta 8... para volver a 30. Sin más novedad enfilamos Narganá, nuestra casa, nuestro puerto base y a las 3h de la madrugada, con el ancla comprobada y asegurada, nos fuimos a dormir.

Y el Alea vuelve a surcar las aguas de San Blas


                           

Con el nuevo antifouling hemos notado que vamos más rápidos, con el nuevo buje el motor suena más fino, con las nuevas roldanas de proa la cadena sube más contenta, con el nuevo naranja en el casco se nos ve desde más lejos

San Blas nos ha recibido con sus mejores colores


 







 Y yo, para variar, soy feliz feliz

                              

Johan también... pero esta vez no hay foto suya :-)

Ahora toca volver a tramitar la entrada en el país, papeleo y demás pero sobre todo, seguimos navegando