jueves, 26 de mayo de 2016

De Talcahuano a Antofagasta

Aquí estamos, de nuevo en puerto después de haber descansado un poco de la semana de navegación.

En este tramo nos hemos sentido un poco como el coyote persiguiendo al correcaminos: nosotros el coyote, el viento sur, el correcaminos.

Salíamos con una previsión de sur suave, el tercer día debíamos encontrarnos con a penas unos 5 nudos del norte, para volver a tener sur en aumento hasta unos 20 nudos al final de la ruta... pero ya se sabe: la meteo cada día es mejor pero los miles de factores locales (que si viento de tierra, que si viento de la puesta de sol, que si ese cabo que hace que el viento tome una dirección diferente), más los cambios que van pronosticando por el camino, hacen que una cosa sea lo que esperas y otra lo que encuentras.

Queríamos zarpar el lunes alrededor de las 9h y antes de esa hora ya estábamos con todo listo, pero la espesa niebla no nos dejaba ver ni la proa del barco así que tocó esperar. Algo antes de las 10h pareció abrir un poco y soltamos amarras pero solo unos 10 minutos más tarde volvíamos a estar envueltos en una nube.

Dimos aviso a Capitanía por el 16VHF de nuestro zarpe y nos dijeron que no estábamos autorizados por causa de la niebla. Más exactamente, que no podíamos zarpar porque no teníamos radar. "Pero, es que sí tenemos!" les comentamos. Alfa Sierra (o sea, manténgase a la espera en este canal) y OK, están autorizados. Un minuto después cerraban el puerto para todas las embarcaciones.

Íbamos a motor confiados en pillar el viento, pero de momento ni norte ni sur, calma total.

Y a partir de aquí todo fue perseguir al correcaminos (al bendito viento sur) que no hacía más que acercarse y echar a correr

Hablábamos con Miguel por la onda corta y nos decía que no nos apuráramos porque  a penas unas horas más tarde, unas millas más arriba, el sur parecía estable


Y entre tanto el viento seguía flojito pero de proa y con un mar cruzado medio feo que nos tenía un pelín cansados. Pero sabíamos que el sur estaba ahí y lo íbamos a pillar. El tercer día ¡oh yeah! teníamos una brisa por la popa que nos empujaba con toda la vela arriba, muy de popa, no lo más cómodo pero ¡viento sur!


Pero unas horas después volvió el norte flojiito -pero norte- que nos hacía echar mano del motor. Miguel no daba crédito porque todos los gribs que consultaba daban sur y más sur, no muy fuerte pero sur. 


Los dos últimos días ¡por fin! se ajustaron a las previsiones. El sur sopló suave y fue subiendo de intensidad hasta los 20 nudos para volver a bajar a unos 10. Nos entraba muy de popa por lo que probamos con orejas de burro, pero la ola de fondo peleando con la ola del viento nos daba un movimiento incómodo y preferimos hacer unas millas de más y zigzaguear un poco: velas para un lado velas para otro, con buena letra y rumbo a Antofagasta. Porque al final un velero y el viento siempre tienden a quererse, no hay más



Entre esto y aquello la noche cayó cuando nos aproximábamos a la ciudad, tendríamos que entrar sin luz -ni de la luna, estaba nublado- en una marina un poquito complicada según las guías. Johan había estudiado bien el tema y ayudados por las cartas -que aquí cuadraban al milímetro- y el radar entramos sin dificultad (para entretenerme Johan me pidió  que pusiera cabos, defensas... la entrada es un estrecho pasillo de a penas unos metros con suficiente calado, entre rocas y rompientes, justo eso que a mí me "anerviosa" tanto).

Domingo en la noche en la marina no había nadie, no habíamos podido contactar por teléfono ni por radio así que como de costumbre echamos mano del megáfono del palo para pedir ayuda a quien pasara por allí. Vinieron varias personas, avisaron al responsable y en un ratito estábamos amarrados al muelle.

Lo que más nos urgía era bajar a tierra y ¡caminar!. Después del paseito los socios del club que nos habían ayudado y que estaban festejando un cumpleaños nos invitaron a una cervecita, que si un pedacito de asado, que si otra cerveza... 

El club es un poco movido (entra mucho mar de fondo) pero las instalaciones son bonitas y estamos en el mismo centro de la ciudad, nos dan tres días gratis de cortesía... no se puede pedir más!!!

En resumen, esta semana (7 días y 6 noches) de navegación han sido un buen entrenamiento para la próxima travesía que es de unas 2300 millas... como todas las travesías largas -que no son nuestras favoritas- ha sido una mezcla de muchas cosas: las primeras noches de maldormir, los atardeceres que incendian el cielo, los "lo siento amor, pero te toca" susurrados a las 3h de la madrugada, los cafés calentados a la luz del frontal para no despertar al otro, los delfines acompañando al velero, los "te quiero" dichos entre bostezos, el comer sujetando el plato para que no vuele, el ducharse dando bandazos en el baño, los amaneceres impresionantes, la línea de pesca en el agua, el pasear por la cubierta ¡sin calcetines! por primera vez en casi dos años, el "no te olvides de atar el chaleco a la línea", las millas pasando bajo la quilla, el viento que te quiere y que no te quiere, la velas de un lado y del otro... o sea, una semana y 800 millas más cerca de Panamá.

primer atardecer en un día de esos en que sientes que el cielo se te cae encima

Cuando el fuego gana la partida

Tranquilidad

Agua mágica

Amanece

Vuelve a caer la tarde

¿dónde aprendió el sol a colorear las nubes?

La luna, gran compañera de las largas noches

Y al final el mejor premio: un pantalán
No sabemos exacto cuánto tiempo nos quedaremos en esta ciudad que nos ha sorprendido gratamente -nunca pensamos que algún día paráramos aquí- pero mínimo una semana o hasta que nos recuperemos de los resfriados que hemos pescado (lo malo de volver a estar con la gente jeje) que las guardias nocturnas entre estornudos se hacen muy pesadas.

En cualquier caso ya estamos dónde queríamos porque a partir de ahora, más o menos intenso, el viento es estable del sur, rumbo Panamá!!




viernes, 13 de mayo de 2016

Disparados hacia arriba ¡en ruta!

No podemos decir que ciertas cosas nos sorprendan a estas alturas... algo hemos aprendido con el paso de los días, los meses, los años a bordo: nosotros programamos, hacemos planes, la meteo impone sus tiempos!

El plan al llegar a Pto Montt era pasar ¡mínimo! 15 días en la marina. Pedimos precio del travelif para sacar el velero del agua y pintar la patente. Compramos las latas de pintura. Acordamos citas, cenas, tiempos con amigos. Previmos largas mañanas sin madrugar.

Cuando fuimos a sacar el barco del agua nos dicen que la máquina de agua a presión para limpiar el fondo no funciona... eso nos supone -si queremos limpiar bien- un trabajo extra de lijado que no apetece mucho... dejamos el barco en el agua y a pensar.

Miramos la meteo. Sabemos que el invierno llega con la marcha rápida puesta y el acelerador pisado a fondo. La alta presión de Pascua (para mí que no entiendo mucho, algo así como la alta presión de las Azores) cada día está más al norte y con ella el viento sur está presente cada día unos graditos más arriba... analizamos y reanalizamos el tema y parece que lo de salir de Puerto Montt rumbo a Panamá es ya imposible


La solución es ir haciendo saltos por la costa, arañando los días en que el viento es sur -pocos o ninguno- o aquellos en que no hay viento y por lo menos podemos subir a motor. Ahora mismo las estadísticas nos dan un 50% de posibilidades de viento sur a los 30°S (estamos en 42°S) y un 90% si llegamos a los 20°S.

El día 6 tenemos una buena previsión (cero viento) y de hoy para mañana suspendemos citas, aplazamos compras, estibamos a la carrera y soltamos amarras junto a otro velero que está en las mismas que nosotros. Rumbo Valdivia.

Nos separan del siguiente puerto unas 185 millas con lo que podremos solucionar con una única noche de guardia. Hay que madrugar -¡mucho!- para pillar el paso del Chacao con la corriente a favor. Llegamos un poco temprano a la cita y tenemos que fondear para hacer tiempo. A la hora en punto, los dos veleros estamos pasando el paso correntoso y reencontrándonos con el océano.



Como solo es una noche organizamos guardias de dos horas pero llegamos a la conclusión de que no es muy práctico y acordamos volver a las tres horas que nos permiten descansar mejor.



Todo el viaje es a motor aunque a ratos podemos abrir la génova para ganar medio nudo. Los franceses están siempre a vista de AIS, ellos apuestan por más motor e ir un poquito más rápido, nosotros nos conformamos con los 5 nudos que nos permiten llegar con luz de día a Valdivia


A las 17h ya estamos entrando en el río de Valdivia. Toca remontar 5 millas hasta llegar a la marina donde hemos reservado plaza. El tiempo sigue bueno y habríamos seguido navegando un día más pero tenemos zarpe hasta aqui así que no nos queda otra que recalar. El Loul (el velero francés) ha fondeado para no subir contra la corriente pero nosotros hacemos un último esfuercito para dormir bien amarrados. Si las cosas no se nos tuercen será una estancia corta.


Temprano en la mañana vamos al pueblo (precioso lugar, verde, lindo) donde hacemos cuatro compras básicas (algo de fruta que siempre apetece), nos tomamos un café y hacemos un nuevo zarpe. A las 15h ya estamos de nuevo en ruta. Próximo destino Talcahuano. 240 millas más allá.


Esta vez van a ser 48 horas, dos noches de guardia (grrr, cada día me gusta menos) pero el mar está como un plato y salvo un mar de fondo un poco incómodo, no se puede uno quejar de nada


Aquí las velas sí ayudan buena parte del camino (toda la mayor, toda la génova), también la corriente nos da un empujoncito y entre esto y aquello vamos a un promedio que se acerca más a los 6 nudos que a los 5.

Johan organiza las guardias como un caballero (cada día me cuida más) de forma que los dos pasos más complicados -tramos entre continente y una isla, zonas de pescadores llenas de "peligros"- le tocan a él mientras que yo velo los tramos facilitos!


Pasa el primer día sin novedad: comidas, lecturas, sueños, siestas, comunicación por radio... nueva puesta de sol


Y pasa la segunda noche -mis guardias tranquilas, las de Johan intensas- hasta que con la salida del sol estamos llegando a la bahía de Talcahuano


No hemos podido comunicar ni por mail ni por teléfono con ellos (los datos que aparecen en las guías donde hablan de la marina El Manzano son previos al tsunami que devastó la zona años atrás) así que contactamos por radio con la alcaldía de mar que nos hace esperar largo antes de autorizarnos. Finalmente nos dan el ok y nos dirigimos al pantalán.


Nos reciben dos oficiales de la armada -como siempre amables y solícitos- que nos explican que la marina está dentro de un recinto militar, no es una marina de recreo privada. No nos ponen problemas para recalar (el viento del norte que se viene los próximos días hace imposible seguir) y podemos quedarnos una semana que es lo que necesitamos.

Tenemos restricciones (necesitamos un pase y nos traen y nos llevan por el recinto) pero nos tratan como a príncipes.

Una semana inesperada de descanso, y aquí estamos, conociendo la zona, haciendo las reparaciones que quedaron pendientes, durmiendo sin restricción... cargando pilas para el próximo salto, parece que el lunes la vida nos regala seis días de viento sur !!


martes, 3 de mayo de 2016

Y por fin el Puerto Montt

28 de abril

Hoy hemos decidido madrugar "normal" porque el plan es ir hasta la bahía Tic Toc -solo 38 millas- porque es uno de los sitios favoritos de la bajada y queremos decirle adiós en condiciones.

Salimos del fondeo facilito -un buen lugar, por cierto- por la noche y a oscuras todo parece muuucho más difícil por no decir medio imposible.

Piscifactoría en la "bocana" del fondeo

Nos adentramos en el Canal Refugio que al ir rumbo sur a mí personalmente me pareció estrechito y ahora me ha parecido una autopista de 10 carriles...


Ya sé que sueno medio repetitiva, que si esto es muy bonito, que si es que es muy bonito... pero en fin, me tenéis que perdonar porque las cosas son como son y esto ¡es muy bonito!



Llevamos navegando unas horas y el viento sube hasta los 15 nudos casi de través ¡milagro! subimos mayor, abrimos génova, apagamos el motor y vamos rapidito, rapidito... ¡que felicidad!

Nos miramos uno al otro, ¿vamos a parar precisamente hoy, precisamente ahora que hay este viento tan lindo? si seguimos navegando en unas 35 horas deberíamos estar en Puerto Montt, misión cumplida. Sin problemas, cambiamos de parecer y ponemos rumbo al destino final. Una hora más tarde el viento se fue y el mar es una balsa de aceite.



Bueno, que no se diga que no somos adaptables, volvemos a poner la proa con rumbo a Tic Toc. Preparamos un café y en el ambiente se siente cierto airecillo de desilusión. Johan baja para conseguir una meteo actualizada y sube con las noticias: el viento sigue nulo hasta la noche pero entonces volverán a soplar esos 15/20 nudos por unas 12 horas. ¿Adaptables? más que una sábana bajera. Volvemos a cambiar rumbo, nos vamos a Pto Montt.


Navegamos muy tranquilos todo el día -a motor- y nos preparamos para una noche que sin dejar de ser cansada (a mí lo que me gusta es dormir cuando está oscuro ahí afuera) es tranquila y con el viento prometido, al menos el rato que toca dormir es tranquilo sin el runrun del motor.

29 de abril
El día amanece tranquilo y como la meteo indicaba el viento se va, pero vuelve a ratos y al final hacemos la mayor parte del trayecto a vela.


Aunque con sus ratitos de encalmada y motoreta



El último tramo viene aderezado con el estrés de ir esquivando todas las trampas de pesca de merluza que es lo que se da por la zona, pero al margen de eso, sin mayor novedad: mucho tráfico alrededor, la radio todo el día hablando, casas a la vista... se acabó la soledad y el aislamiento del sur!


Hasta el último momento tenemos dudas de si llegaremos a buena hora al náutico, están avisados de nuestra recalada así que sabemos que hay un hueco esperando por nosotros pero queremos llegar con luz, de otro modo fondearemos por ahí y abordaremos las últimas millas por la mañana.
Pero la corriente se pone de nuestro lado y nos empuja para que podamos dar la travesía por finalizada y sobre las 18 horas entramos la bocana que da paso a la bahía de Pto Montt y ¡sorpresa!



Por increíble que parezca dentro mismo de la bahía de Puerto Montt, entre un tráfico intenso de barcos de todo tamaño, con industria alrededor, un espacio cerrado ¡ballenas!!!!

Al menos tres ballenas de buen tamaño juegan con el Alea. No hay mejor broche para una buena navegación. GRACIAS


Llegamos al Náutico Reloncaví con la tranquilidad de saber a dónde vas, con el gusto de conocer al personal que nos atiende, con la felicidad de saber que hemos cumplido con la tarea. 

Bajamos en 6 meses, hemos subido en algo más de 6 semanas... pero arriba o abajo, rápido o sin prisas ¡MISIÓN CUMPLIDA!

viernes, 29 de abril de 2016

Como una flecha



25 de abril

       Volvemos a la rutina del buen tiempo: despertador a las 7'30, desayuno tranquilo y salida con la primera luz del sol, avanzar todo lo que se pueda y buscar un fondeo que no requiera de líneas a tierra si se puede elegir.


       Durante un par de días el viento no va a ser lo que nos quite el sueño -los partes de meteo son claros: calma chicha- si no la corriente; si la tenemos a favor podemos optar por canales más angostos. Parece que de las 10 horas que queremos navegar tenemos 6 buenas, no está mal. Elegimos el Canal Puluche y ver a dónde llegamos. El día amanece frío -solo 1°C- pero cuando el sol hace presencia parece verano. Navegamos tranquilos hasta que la corriente se nos pone en contra (nos quita el nudo que hasta ahora nos regalaba- y optamos por echar el ancla en caleta Jaqueline (45°43'9S 073°57'4W). Hemos visto la primera piscifactoría y en la radio no dejan de hablar los barcos que se ocupan de ellas. Al norte de Penas estamos claramente en otro mundo. Echaremos de menos la soledad del Sur.



       Hemos recibido un mail de nuestros amigos del velero Manta. Ellos iban “una semana” más al sur que nosotros. Han visto los 8 días de calma en Penas y han ido avanzando rápido, han llegado al Golfo y lo han cruzado sin espera y, como ellos titulan el mail que nos ha llegado, “sin penas”. Si alguien nos pregunta a nosotros contaremos que es un punto dificil y que se hace de rogar, si le preguntan a ellos dirán que nada más fácil. Como la vida misma.



26 de abril

      Salimos de Jacqueline con los primeros rayos del sol y ponemos ya rumbo norte. Ahora y hasta Puerto Montt todo será subir y subir.

      El día empieza frío pero con las horas el sol se hace el dueño de la situación y llega un momento en que estamos navegando en mangas de camisa!

Primera fase del despelote. Adoro este clima!!!
  La ruta, zigzagueando entre islas e islotes, es de nuevo un regalo. Nos sentimos un poco como si fuéramos en un Bus Turístico: disfrutamos del paisaje mientras navegamos pero echamos de menos parar en más fondeos, tener tiempo de que los pájaros se acostumbren a nuestra presencia y vengan a posarse en la regala, que los lobos de mar se acerquen a ver quiénes somos y qué hacemos. 


Ahora no es tan importante que el fondeo sea bonito -solo le pedimos que sea seguro- porque llegamos con los últimos vestigios de luz y salimos con los primeros rayos. Esta es otra forma de ver los canales; ahora nuestro objetivo es no perder la buena época para ir a Panamá así que cuantas más millas en un día mejor, pero si nos dan a elegir, preferimos hacer el camino en seis meses, lentos, dejándonos llevar; sin embargo salimos de Puerto Williams 8 veleros en la misma época y solo uno de ellos va despacito, los demás estamos todos a punto de alcanzar Chiloé. Es cierto que los que subían en pleno verano tenían muchas más horas de luz y podían avanzar y disfrutar de los fondeos con las mismas semanas que nosotros estamos navegando... como siempre hay mil factores en cada decisión y mil cuestiones que te hacen optar por esto o por aquello. Cada cuál con su manera.



       El día se nos ha dado fenomenal (casi 60 millas) y apuramos hasta las 19'15 para echar el ancla con la última luz. Elegimos un fondeo amplio y fácil al sur de Isla Teresa. Una piscifactoría obstruye la entrada pero hay espacio de sobra. 50 metros de cadena en 12 de profundidad. Recoger cabos, cerrar bien las velas, vino, empanadillas de carne, película y cama.

27 de abril

       Hoy hemos madrugado incluso un poquito más, el reloj ha sonado a las 7h. El amanecer en el horizonte es el premio. Impresionante.







       Como la meteo sigue dando poco viento nos vamos derechitos al canal Moraleda que nos dio más de un disgusto al bajar pero que nos permite una ruta más directa que la sinuosa de los canales Pérez norte y sur entre la islas Guaitecas.


 En el amplio canal hay más viento del esperado y podemos abrir la génova a tope, por fin el viento nos empuja de nuevo.



      El Canal es más “aburrido” y la navegación no tiene mucho que contar este día, sólo que avanzamos a buen ritmo y nos replanteamos el fondeo a alcanzar: teníamos previsto navegar 50 millas y nos ponemos la meta un poco más allá, en 65.


      Al caer la tarde cae el viento y vamos más lentos pero nuestra derrota ya apunta al fondeo elegido, llegaremos de noche, qué le vamos a hacer.



      Embocamos la entrada al fondeo a las 20'30h ya oscuro. Bendecimos al radar sin el que esto sería imposible; hay una piscifactoría justo a la entrada y no vemos nada de nada. Yo con la linterna en proa y Johan a la rueda con los ojos fijos en el radar vamos entrando despacito y en 10 minutos el ancla descansa en el fondo. Un día largo.

      En la charla con Miguel -nuestro imprescindible hombre del tiempo- nos ha contado que tenemos calma por 4 días más y después se viene temporal del norte. Estamos a 170 millas de Pto Montt. Si queremos llegar antes del mal tiempo -y creemos que queremos- nos tocan cuatro días más largos y habremos llegado a destino!.

  At 28/04/2016 17:08 (utc) our position was 43°40.20'S 073°06.62'W

martes, 26 de abril de 2016

Cruzando Penas

21 de abril

      Sigue lloviendo y no tiene pintas de para así que volvemos a estibar bien la auxiliar porque no habrá excursión. El día gira de nuevo en torno a la meteo pero hoy más divertido porque cada 8 horas hablamos con el Galatee e intercambiamos datos, estrategias, rutas y deseos de estar del otro lado.

       Ellos tuvieron un accidente en el estrecho de Magallanes: fondeando en una caleta él fue a atar a un árbol, cuando tenía el nudo firme ella quiso tensar el cabo y ERROR sus manos estaban demasiado cerca de la bita (Johan me ha dicho MILES MILES MILES DE VECES: mínimo un metro entre tus manos y la bita, mejor un poco más) y una fuerte racha de viento hizo girar el barco de forma brusca; no tuvo tiempo de reaccionar y sus manos quedaron atrapadas entre el cabo y la bita. Diagnóstico: tres dedos rotos (tuvieron que ponerle placas para una mejor recuperación) y un dedo parcialmente amputado. La armada acudió en su ayuda y han pasado tres semanas en Punta Arenas hospitalizados. Ahora únicamente pueden fondear a la gira y están deseosos de llegar a Valdivia donde ella tendrá que ser intervenida otra vez. Navegar es maravilloso, pero tiene sus riesgos

22 de abril

       Nuestras charlas van llegando a una misma conclusión: vamos a salir todos en la madrugada de mañana. Son muchos los factores a tener en cuenta: el viento (vamos a tener entre 15/20 nudos), la marea (empieza a “empujarnos a las 3'30h de la madrugada), la necesidad de llegar con luz a un buen fondeo (toca navegar una noche, si salimos a las 4h... una noche y media).

       Ah! vamos a ser tres barcos porque con el Galatee hay un velero de 8 metros con navegante solitario a bordo. Con él no hablamos porque no tiene VHF operativa, tampoco tiene timón automático, ni piloto de viento, tampoco tiene como conseguir los partes de meteo (dice que mira el barómetro y saca la cabeza por la escotilla)... pero ahí está, rumbo norte, como todos los demás.

23 de abril

      Nos levantamos alrededor de las 3h. Nos acostamos temprano pero no hemos pegado ojo. Salimos sin problemas y pronto estamos enfilando el bendito Golfo de Penas. El viento nos acompaña y de repente desempolvamos cosas de las que casi ni nos acordamos: montamos el piloto de viento que como siempre es el MEJOR llevando la rueda, montamos el tangón para fijar el génova y poner orejas de burro. El viento es de SE y forma una ola corta y mediana. El mar de fondo entra del SW con una ola de 2/3 metros que se pelea con la ola del viento. Estoy mareada, viajamos en una coctelera.
Vamos pasando el día lo mejor que podemos, a fin de cuentas estamos navegando a vela a una velocidad buena.

      Cuando cae la tarde estamos cerca de la entrada a la caleta Suárez donde tanto tiempo esperamos en el viaje al sur para cruzar el Golfo en la otra dirección. Yo estoy descansando (leo esto y parece que no hago otra cosa) cuando Johan me grita que me necesita arriba YA!. Salgo de la cama de un salto, en ropa interior -no penséis en nada de Victoria Secret porque voy con una camiseta y un calzoncillo largo de ropa térmica- y me resbalo y me doy un porrazo de padre y señor mío (hay peligros por todos lados). Salgo a la bañera sin vestir y veo a Johan con el timón a mano y me grita que tome un rizo; lo hago, estabilizamos rumbo. El viento térmico de la puesta de sol en conjunción con el relieve en el que nos encontramos o qué sé yo nos ha regalado unas rachas de 35 nudos, el piloto de viento no ha reaccionado suficientemente rápido. Las olas son de 5 metros y rompen por todos lados. Todo es muy feo; el susto está solucionado en 10 minutos y nos planteamos parar a dormir, pero en media hora el viento vuelve a estabilizarse en 10 nudos y las olas dejan de romper bajo nuestra quilla. En fin, navegaremos toda la noche.

24 de abril

      Amanece y hay un momento mágico en que a estribor el sol se dibuja claro y rojo en el perfil de las montañas y el azul tiñe ya el cielo y la luna sigue reinando a babor donde sigue siendo noche; pequeños milagros que hacen que cada día sea especial.

      Hemos decidido entrar por la bahía de Anna Pink porque la corriente empieza a ponernos la cosa más difícil. Después del desayuno me voy a descansar un rato y cuando saco la cabeza hemos cambiado de rumbo: la corriente nos frena y no vale la pena.

     Hablamos con el Galatee que tiene prisa y decide seguir navegando en el océano sin entrar todavía en los canales, a nosotros nos tienta más la idea de descansar y navegar cómodos. Del navegante solitario se ha perdido la pista porque no podemos comunicar por radio pero ya avisó que pararía a dormir en cuanto pudiera. Elegimos Caleta Cañaveral (45°53'1S 074°50'1W) que sobre el papel se ve amplia y cómoda, en verdad, a todo eso hay que sumar que es un rincón impresionantemente bello. Cervecita para celebrar que hemos pasado penas, lectura al sol en la cubierta, comida rápida y SIESTA. Nos vamos a dormir temprano.
 
At 26/04/2016 17:27 (utc) our position was 45°18.89'S 073°40.76'W

jueves, 21 de abril de 2016

Esperando para cruzar el Golfo de Penas



15 de abril

       A las 7'30 ya estamos untando de mantequilla las tostadas. Recogemos los cabos y nos vamos unas 35 millas más al norte. El día está patagónico (llueve-hace sol-llueve) pero tenemos viento del sur ¡navegamos a vela!

      Un grupo numeroso de ballenas llena de vapor de agua el camino, hay por lo menos 10, posiblemente más. Es emocionante ver como tres de ellas se van acercando al velero.... hasta que están muy cerca de la proa y nos cruzan a unos metros: la sensación es mucho más intensa -y da mucho más respeto- que cuando son delfines los que juegan con el barco!

      Vemos el lomo emerger del agua y volver a bajar. Es absolutamente increíble que algo así se esté convirtiendo en este paseo en algo tan normal. Lo dicho, privilegiados, no hay más que decir.

      Avanzamos de maravilla -que felicidad- y en seis horitas hemos llegado a nuestro destino (la caleta El Lamento del Indio 47°49'1S 74°37'8W). Las guías dan un way point para entrar porque dicen que la entrada es angosta y fácil de saltar. Pienso que no será para tanto... pero lo es.

      Tenemos una corriente de unos dos nudos y cuando embocamos el huequito que da acceso a la bahía Johan me mira con una media sonrisa socarrona y dice que habrá que confiar que hay calado, que no puede reducir velocidad si quiere controlar el barco con esa corriente. Me quédo pálida -pero callada- un minuto después estamos en otro pequeño paraíso. Fondeamos en el primer bracito que encontramos: ancla y tres cabos a tierra; se parece mucho a un par de fondeos que usamos bajando y en los que estuvimos pasando el temporal; este también parece a prueba de huracán. Nos gusta. Mucho.


16 de abril

      Hoy nos levantamos en un entorno precioso. Miramos la meteo con cierta ansiedad y ¡zas! nuestra superventana se ha hecho tan corta que a penas parece un ventanuco. Oímos a un mercante que avisa a faro San Pedro de cambio de ruta: iba al sur por el océano y se mete en los canales, la ola de 6 metros lo frena tanto que no lo deja avanzar. Nos mantenemos en la idea de saltarnos la ventana del sábado y ya veremos en qué queda la cosa.

       El día de mañana se anuncia soleado así que lavo un montón de ropa para que esté lista a secar con los primeros rayos. Johan pone otro de los tanques axuliares de diesel (120 litros) en el tanque principal, repasa filtros, estudia y estudia la meteo.


17 de abril

      Hay días -o lugares- en que todo gira en torno a un eje central: el pronóstico meteorológico; nos levantamos sin prisa pero desayunamos mirando la BLU que nos dará el parte en cuanto acabemos con el café. Con la info en la mano parece que la ventana del 20 es más pequeña -bastante- pero si nos organizamos puede dar, queríamos navegar hasta la bahía de Ana Pink tal vez nos tenemos que conformar con llegar a la caleta Suarez.

       Para aprovechar mejor las pocas horas que parece vamos a tener decidimos movernos y posicionarnos 10 millas más al norte, no es mucho pero dos horas son dos horas. Toca recoger la ropa (sin secar) y chao a mi día de secado al sol.

      Salimos por el huequito con decisión y vamos navegando al norte -en total haremos 15 millas hacia el NW- en un día ventoso -vela arriba- y con chubascos serios pero breves.
Miremos a donde miremos hay surtidores que señalan ballenas nadando alrededor. Sin esforzarnos demasiado contamos más de 30. Una vuelve a pasar muy cerquita del Alea, a penas a 30 metros vemos salir del agua todo su lomo, tranquilo, hipnotiznate. No hay foto del momento, hay cosas que basta con vivirlas.

      Llegamos a Puerto Profunto (47°43'9S 074°53'7W) en menos de tres horas sorteando todas las rocas de la entrada y el fondeo parece mejor que en el croquis de la guía pero un cabo de pescadores corta el acceso al saco donde seguro estaríamos más protegidos, qué le vamos a hacer.

      Echamos el ancla y nos atamos al cabo de los pescadores por popa, para asegurar echamos dos líneas a dos árboles. Sale el sol y no hace frío. Cervecita en la bañera (ya ni nos acordábamos) tiendo a la carrera la ropa y una hora después llueve. Tendremos que secar otra vez con la estufa, la meteo nos da lluvia para las próximas 50 horas... por lo menos.

18 de abril

      Hoy hemos recibido este mail de la armada chilena, es la primera vez que recibimos un mensaje de alerta así que nos lo tomamos muy en serio

AVISO DE TEMPORAL SECTOR OCEANICO FARO SAN PEDRO A FARO EVANGELISTAS VALIDO DESDE 180000 HASTA 180800 HORA LOCAL. 1.- TIPO DE SISTEMA Y POSICION (06:00 UTC). FRENTE FRIO 44S/105W 46S/100W 50S/97W 53S/97W FRENTE CALIDO 53S/97W 49S/94W FRENTE OCLUIDO 53S/97W 57S/105W 56S/110W 52S/113W 49S/108W ASOCIADO A BAJA PRESION DE 990 HPA EN 53S/109W 2.-EVOLUCION Y DESPLAZAMIENTO: SISTEMA FRONTAL CON DESPLAZAMIENTO ESTE Y VELOCIDAD ESTIMADA DE 30 KT. 3.- TIEMPO ESPERADO DESDE 180000 HASTA 180800 HORA LOCAL. CUBIERTO, VIS 10/4 KM LLUVIA, VIENTO NORWESTE 35/40 KT (TEMPORAL) RACHAS 50 KT, MAR GRUESA A MUY GRUESA (3.0/5.0 M). 4.- ESTIMACION HORARIA Y SECTOR DE MAYOR ACTIVIDAD: FARO SAN PEDRO A FARO EVANGELISTAS ENTRE 180000 HASTA 180800 HORA LOCAL. VIENTO NORWESTE 35/40 KT (TEMPORAL) RACHAS 50 KT, MAR GRUESA A MUY GRUESA(3.0/5.0 M).

      El fondedo está perfecto aunque el barco se mueve bastante y me mareo. A solo 20 metros de nuestra proa hay unas olas que asustan. Día de espera, cocinitas, lectura y paciencia.

19 de abril

      Preparamos todo para salir esta próxima madrugada a las 04h. Recogemos los cabos y nos quedamos únicamente sujetos a la línea de los pescadores, subimos la auxiliar y la atamos en “modo navegación” (girada del revés), guardamos remos, anclita y demás. Tenemos cocinado para los dos días de la travesía y pan horneado para el trayecto.

       Oímos la previsión que le da el Faro San Pedro a una barcaza: depresión. Ha vuelto a cambiar y ciao a nuestra ventana: vientos de 20/25 con rachas de 35 y puntas de 50... ¿ya os habíamos dicho lo importante que es tener paciencia? Pues eso.

20 de abril

      Deberíamos estar navegando pero aquí estamos, en el mismo sitio. Como esperamos unas 6 horas de viento del S y estábamos bien protegidos pero para el norte, hemos movido el barco unos metros y nos hemos quedado libres al ancla, mañana nos volveremos a mover porque el viento volverá a ser fuerte del norte Los franceses están a una milla y media y decidimos ir a visitarlos con la auxiliar (sí, esa que está tan bien estibada) y ya que estamos todos estancados por lo menos haremos vida social. En el camino -precioso- nos encontramos con un paso estrecho y con apenas 20 cm de agua, lo pasamos regular ayudados con los remos pero la marea está bajando así que adiós a la tarde en compañía. Llegamos hasta el Galatee para decir que tenemos que volvernos sin demora si queremos pasar el bajo con algo de agua; tal vez lo volvamos a intentar mañana si hace sol.

      Parece que hay una buena ventana para el 23 pero ya no nos ilusionamos...


At 16/04/2016 16:14 (utc) our position was 47°49.06'S 074°37.79'W

domingo, 17 de abril de 2016

Acercándonos al Golfo de Penas

12 de abril

      El velero francés llegó a Edén una hora después de nosotros, de nuevo tarde para quedar. Hablamos mucho por la radio pero queda pendiente esa cervecita. Ellos van a quedarse en el pueblo al menos un día (tienen compras y reparaciones pendientes) y nosotros a las 8'20h, en mitad de una niebla muy espesa, ya tenemos el ancla arriba porque hay que pasar la Angostura Inglesa y tenemos que hacerlo con corriente a favor.

¿vecinos? ¿dónde están nuestros vecinos?
Salimos del laberinto de islotes junto a Edén y avanzamos la mar de bien. 

no entiendo porque me quejo cada día cuando suena el despertador.
Solo madrugando se puede dar la bienvenida al día..
Ya con sol, la Angostura nos muestra su cara amable. Seguimos por el Canal Messier hacia el norte a ver a dónde llegamos.


 El viento es nulo y el mar está como un espejo, hoy tampoco haremos “turnos de descanso”. 

No es un glaciar que se desborda, son nubes que se derraman sobre el mar

El naufragio del Leonidas recordando que vigilar no es un capricho sino una necesidad
This is live
Echamos mano del protector solar y vamos avanzando mejor de lo previsto: con el motor tranquilo de revoluciones (unas 1450 rpm) vamos a 5 nudos o poco más, está perfecto, una buena ratio de consumo/distancia, el tema del diesel tiene su importancia ya que pasado Edén -donde lo venden un 100% más caro que en el resto del país- ya no podemos reponer hasta Chacabuco (un desvío de la ruta principal de unas 100 millas entre entrar y salir) o Quellón ya en Chiloé.


El mar como un espejo
 El día no tiene más noticia que la felicidad de saberse un privilegiado navegando en un sitio único.
Parece que vamos a hacer 50 millas y echar el ancla con buena luz.


Nos decidimos por Point Lay, un fiordo al oeste del canal; tenemos que navegar una milla para llegar al fondo del saco; las laderas de las montañas son muy altas y están cubiertas de árboles verdes, grandes, caen cascadas por todos lados y se oyen algunas que no alcanzamos a ver. Si esto es un parque temático, hoy nos toca jungla!

        Echamos el ancla y atamos a tres árboles; por si acaso. A pesar del sol de hoy para mañana se prevé lluvia -cuesta de creer- y nos tomaremos uno o dos días de descanso. ¡Nos lo hemos ganado! Estamos solo a 40 millas del Golfo de Penas.

13 de abril

        El día amanece gris y llueve. La meteo dice que en el canal hay unos 20 nudos del norte pero en el fondeo no se deja sentir ni una brizna de viento. Hemos decidido quedarnos así que nos levantamos tarde (mucho), comemos tranquilos y hacemos una siesta (larga), vemos una buena peli y nos vamos a dormir (pronto)... hay días en los que las prioridades son las que son.

14 de abril


        Si ayer llovió a mares, esta noche han llovido océanos y durante el día no ha parado de llover. Los tanques de agua vuelven a estar llenos. Hoy tampoco hemos madrugado pero durante el día hemos estado un poco -poquito- más activos. Johan está metido de pleno en el análisis de los pronósticos para cruzar el Golfo de Penas. Parece que en un par de días hay un viento aceptable de componente sur pero las olas que se anuncian son de 6 metros bajando a 5... no parece demasiado atractivo. La siguiente ventanita (solo necesitamos 24h) tiene el mismo problema: viento razonable, ola de 5 a 7 metros. Toca reflexionar y pensar y valorar...

       Mañana tal vez avancemos 30 millas para estar preparados para el pistoletazo de salida en la bocana del Golfo, pero aún no sabemos si esta ventanita del sábado será la buena. De los franceses sin noticias. Seguimos acumulando horas de sueño, por lo que pueda venir.

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At 16/04/2016 16:14 (utc) our position was 47°49.06'S 074°37.79'W