Seguimos mirando atrás, que no hay nada como tener un paraíso al que volver con la memoria cuando hace fresquito y llueve...

Hemos visto hasta cuatro filas de barcos así amarrados, eso sí, si eres de los que llegaron últimos has de pasar por tres veleros para llegar a tierra, si eres de los primeros, no puedes salir hasta que lo hagan los que tienes delante y si no es extraño que se enreden las cadenas en otros puertos en éste para qué contar!!
Si a esto le añadimos que los ferrys llegan a un muelle que hay justo al lado levantando una ola que hace que todos los mástiles vayan locos... impresionante.
La primera vez intentamos amarrar -había un buen sitio en segunda fila- pero un catamarán de chárter nos birló el lugar sin contemplaciones (cuando estábamos a punto de dejar caer el ancla se nos vino encima y nos obligó a maniobrar para no colisionar... la ley del más fuerte, o del más descerebrado, o del más grande, o del que no tiene miedo de cargarse el barco porque no es suyo!) y después -tranquilamente fondeados- casi nos alegramos del "favor" que nos hizo echándonos del puerto.
Fernando, nuestro amigo del Ralip, nos había prevenido y nos había dicho que él siempre fondeaba en Mandraki, una bahía que está algo más al norte, así que para allá que nos fuimos.

como iremos volviendo, la técnica merjorará espectacularmente, pero la primera vez tuvo su dificultad! El centro de la bahía es muy profundo, hay que soltar el ancla cuando la sonda marca unos 25-30 metros, dejar ir unos 80 metros de cadena y amarrar a tierra llegando en auxiliar o a nado (aquí pisé un erizo y aprendí que no hay que hacerlo sin calzado adecuado).
Por suerte de que un vecino nos dejó abarloarnos a su barco para hacer la maniobra del amarre con más calma y después -en días de menos viento- hemos podido comprobar que la práctica lo es todo y que podíamos hacerlo sin dificultad, pero de un modo u otro, a lo que íbamos:
ya estamos en Hydra.

El mayor problema de esta isla es que tanto el puerto como los fondeos -preciosos- que tiene están abiertos al norte y que el viento habitual de la zona es el Meltemi... viento del norte, así que hay que intentar encontrar días sin viento o con viento del sur (difícil) para estar tranquilo en el fondeo o encontrar un buen lugar en el puertecito (muy difícil)
La primera noche que dormimos en Mandraki la pasamos en vela... guardias de fondeo ante un viento importante que parecía querer llevarnos contra las rocas (cuando en un fondeo hay mucho viento nos levantamos cada hora para ver que todo está bien, tenemos puesta la alarma de la sonda... pero esa noche nuestros vecinos la pasaron en vela con el motor encendido un poquito avante porque su ancla no había cogido bien!).
Después de esa experiencia sólo hemos vuelto cuando la meteo indicaba que no había problema. Es cierto que Hydra es preciosa y que merece la pena no perdérsela... pero hay mil rincones preciosos que merece la pena no perderse por la zona, y no somos de los que disfruten con el riesgo innecesario!!!!


Las aguas son CRISTALINAS y poder saltar en cualquier momento es algo que no tiene precio y además es el lugar en el que yo he descubierto el placer de hacer snorkel... pero esto os lo cuento otro ratito.





Es cierto que es precioso; si no te mueves del puerto hay mucha más aglomeración de gente que en otros lugares que hemos conocido, hay más tiendas de marca y diseño (por lo tanto es más fashion y más caro), las compras de comida te salen por un pico, la cervecita es más cara... pero es taaaan bonito y en cuanto te alejas y empiezas a caminar es tranquilo!




































































