Hace unas semanas compartimos unos días a bordo con unos amigos de Holanda. A ella -aunque de entrada nadie lo hubiera dicho- le entusiasmaba pescar. Mucho. No habíamos acabado de afirmar el fondeo que ella ya andaba inventándose algo nuevo que poner al cebo. Porque Consuela era muy imaginativa.
En su opinión los pescados estaban hartos de que los anzuelos los tentaran con sardinas, trozos de pulpo o piel de pollo... los pescados -para picar- necesitaban que se excitara su curiosidad y por eso ella iba probando con galletas rellenas de limón, sandwich de crema de cacahuete, piel de sandía... o un mix de todo lo anterior.
Y no picaban
Ni a la de tres
Pero un día, llegando a la zona conocida como la piscina en Cayos Holandés, el carrete del curry empezó a sonar y a pesar de que estábamos llegando a un paso estrecho y necesitábamos concentración pudimos sacar la pieza.
Era lo más feo que hemos pescado nunca, y lo más escurridizo; era un pez alargado, de un verde... sí, feo, y con una especie de suela de zapato en la cabeza. No nos lo pensamos mucho, lo felicitamos por la suerte de ser tan feo y lo devolvimos al mar.
Después leímos que se trataba de una rémora y que esa "suela de zapato" la utiliza para pegarse a otros peces mayores -normalmente tiburones- y viajar de gratis por el mar. Nuestro libro de peces dice que si pillas algo que no conoces y es feo, mejor no lo comas. Hicimos bien
Pero ya fondeados y mientras Consuela iba probando un cebo compuesto de pan con mantequilla y jamón, vimos un montón de peces dándonos vueltas. Yo tiré u poco de pan duro y se lanzaron a por él así que Johan cogió la otra caña y le puso un pedacito de pan. Yo tiré más pan al tiempo que Johan lanzaba la caña y ¡premio!
Consuela, lo sentimos, pero parece que el problema no está en la originalidad del cebo
Una pieza estupendísima... de no sabíamos qué pez!
costó lo suyo limpiarlo porque la piel y las espinas eran de armas tomar pero tenía muy buena pinta y prometía estar genial al horno. Pero ante todo somos unos pescadores no muy experimentados y si al curry nos pillamos unas estupendas sierras, barracudas, algún atuncito (en nuestro récord, no habitual hemos llegado a coger unos 40 kg en una semana, pescado que duerme en conservas en las sentinas) no nos comemos nada sin antes cercionarnos que es comestible.
Como no teníamos vecinos de fondeo recurrimos a lo que hay que recurrir: a los libros
Miramos al pez que teníamos en el frigo y que era así
y lo encontramos en el libro, no había duda
y... ¡jo! tragedia (para el pez, para mi planificación de la cena, para todo); un pez ballesta
Parecía que el pez era tóxico y nos deshicimos de él. Días después le preguntamos a los kunas y nos dijeron que era un pescado rico y sabroso, desde luego comestible. Más tarde los Cibeles nos confirmaron que ellos habían comido muchas veces.
Ahora estoy doblemente desilusionada: por la pena de haber pescado un pez para después no poder comerlo (no me gusta nada el concepto de pesca deportiva, nosotros pescamos para comer) y porque ya no sé si me tengo que fiar o no de los libros... yo, ¡una bibliotecaria!
Besitos a todos
vueltas por el mundo en un velero
Este es el diario de a bordo del viaje de Johan y Silvia a bordo del velero ALEA. Hemos decidido vivir en el mar y conocer el mundo. Tu puedes ser parte del viaje navegando en el blog o viniendo a visitarnos: hay dos camarotes esperando...
jueves, 23 de mayo de 2013
viernes, 17 de mayo de 2013
arrecifes 2
Pues sigo con la historia en el punto en que la dejé.
El fondeo en la zona oeste de Cayo Limón tiene dos partes, en una de ellas los kunas tienen puestas boyas para el fondeo -aunque también se puede fondear al ancla- y otra más pequeña en un hueco entre varias islas y sus correspondientes arrecifes.
A las 07.00h de la mañana llegó el aviso de que un barco se había ido al arrecife. Era además el barco de un buen amigo que no estaba a bordo.
Fue una mañana emocionante... y con final feliz
En menos de 10 minutos había unas 8 auxiliares -incluyendo alguna de gente que no tiene ni fuera borda... pero sí brazos y ganas de ayudar- y alguien fue a avisar al responsable de la isla que tiene un bote con un motor mucho más potente que el de las auxiliares
El velero estaba completamente apoyado sobre un costado, en aproximadamente un metro de calado, afortunadamente en un lugar con arena.
Desde el Alea yo podía ver con los prismáticos como habían tirado drizas desde el tope del palo y varias auxiliares intentaban recostar más al velero mientras otros a bordo recogían cadena como podían para hacerlo adelantar.
Poco a poco el velero ganaba metros hacia aguas más profundas... hasta que el ancla cedió del fondo y los 10 metros que habían ido hacia adelante se convirtieron en 11 hacia atrás.
Con una auxiliar sacaron toda la cadena y llevaron nuevamente el ancla adelante. La panga y dos dinghis tirando adelante, varias manos haciendo turnos para ir recogiendo cadena, otros dínghis con las drizas del palo... metro a metro, en una mañana nublada y con más de treinta nudos soplando.
Con el paso de los minutos (ya llevaban unas dos horas) la gente empezó a tirar la toalla. El barco no quería salir de la arena y allí iba a quedarse...
Quedaron a bordo unas 8 personas. Estaba claro que solo el timón seguía en el fondo pero ya no sabían qué más hacer para sacarlo. Dos auxiliares en el agua y 5 personas en la proa del barco intentando tomar la mejor decisión cuando ¡milagro! se estaban moviendo.
Parece ser que al poner todo el peso en la proa y siendo tan poco lo que faltaba para liberarlo del fondo... el barco salió de la arena y flotó!!!!!!!!
Volvieron a fondearlo (esta vez a un muerto y con ancla y con muchos cabos) y listos.
Horas más tarde llegó el armador. Hizo una llamada general por la radio agradeciendo los esfuerzos desinteresados de todos los que ayudaron e invitando a tomar algo en el bar.
La tarde fue una fiesta de abrazos, risas y felicitaciones; una amigo del armador pescó dos buenas piezas y las cervezas de la tarde se alargaron en una maravillosa cena.
El barco está bien aunque han tenido que sacarlo del agua para hacer alguna reparación menor en la pala del timón. Ya está navegando de nuevo.
Días así me hacer ver que sí, que la solidaridad existe y que entre las gentes de mar aun es una cosa común y espontánea... ¡gracias a todos, gentes de mar!
El fondeo en la zona oeste de Cayo Limón tiene dos partes, en una de ellas los kunas tienen puestas boyas para el fondeo -aunque también se puede fondear al ancla- y otra más pequeña en un hueco entre varias islas y sus correspondientes arrecifes.
A las 07.00h de la mañana llegó el aviso de que un barco se había ido al arrecife. Era además el barco de un buen amigo que no estaba a bordo.
Fue una mañana emocionante... y con final feliz
En menos de 10 minutos había unas 8 auxiliares -incluyendo alguna de gente que no tiene ni fuera borda... pero sí brazos y ganas de ayudar- y alguien fue a avisar al responsable de la isla que tiene un bote con un motor mucho más potente que el de las auxiliares
El velero estaba completamente apoyado sobre un costado, en aproximadamente un metro de calado, afortunadamente en un lugar con arena.
Desde el Alea yo podía ver con los prismáticos como habían tirado drizas desde el tope del palo y varias auxiliares intentaban recostar más al velero mientras otros a bordo recogían cadena como podían para hacerlo adelantar.
Poco a poco el velero ganaba metros hacia aguas más profundas... hasta que el ancla cedió del fondo y los 10 metros que habían ido hacia adelante se convirtieron en 11 hacia atrás.
Con una auxiliar sacaron toda la cadena y llevaron nuevamente el ancla adelante. La panga y dos dinghis tirando adelante, varias manos haciendo turnos para ir recogiendo cadena, otros dínghis con las drizas del palo... metro a metro, en una mañana nublada y con más de treinta nudos soplando.
Con el paso de los minutos (ya llevaban unas dos horas) la gente empezó a tirar la toalla. El barco no quería salir de la arena y allí iba a quedarse...
Quedaron a bordo unas 8 personas. Estaba claro que solo el timón seguía en el fondo pero ya no sabían qué más hacer para sacarlo. Dos auxiliares en el agua y 5 personas en la proa del barco intentando tomar la mejor decisión cuando ¡milagro! se estaban moviendo.
Parece ser que al poner todo el peso en la proa y siendo tan poco lo que faltaba para liberarlo del fondo... el barco salió de la arena y flotó!!!!!!!!
Volvieron a fondearlo (esta vez a un muerto y con ancla y con muchos cabos) y listos.
Horas más tarde llegó el armador. Hizo una llamada general por la radio agradeciendo los esfuerzos desinteresados de todos los que ayudaron e invitando a tomar algo en el bar.
La tarde fue una fiesta de abrazos, risas y felicitaciones; una amigo del armador pescó dos buenas piezas y las cervezas de la tarde se alargaron en una maravillosa cena.
El barco está bien aunque han tenido que sacarlo del agua para hacer alguna reparación menor en la pala del timón. Ya está navegando de nuevo.
Días así me hacer ver que sí, que la solidaridad existe y que entre las gentes de mar aun es una cosa común y espontánea... ¡gracias a todos, gentes de mar!
martes, 7 de mayo de 2013
una de fondeo
Hace unas semanas teníamos una previsión de 25/30 nudos de viento; la experiencia no deja lugar a dudas, eso significaba vientos de 30 a 35 nudos; nada del otro jueves pero una novedad para la plácida vida a la que estamos acostumbrados en estos lares.
Había una especie de "excitación" entre los veleros. Te encontrabas con un amigo y lo primero que te preguntaba era si ya sabías lo de la previsión de la próxima semana, era el tema principal en las ruedas de la radio de onda corta.
Nosotros elegimos el fondeo frente a la isla de Elefante (nos pareció seguro y nos venía bien) y no fuimos los únicos, el fondeo estaba a rebosar.
Echamos al ancla en un huequito libre, no muy grande, y nos quedamos fondeados a un par de esloras del velero de unos amigos noruegos. Todo correcto. Apretaditos pero sin problemas. Todos amigos. Compartimos una cervecita.
A las 19h. empezó a soplar. El noruego echó un vistazo a su fondeo y le pareció que estaba demasiado cerca de la playa (en verdad, estaba demasiado cerca de la playa). Recogió unos 10 metros de cadena. La distancia de dos esloras se redujo considerablemente. Lo que era una distancia aceptable parecía no serlo tanto ahora.
A las 21h. el viento ya era de unos 30 nuditos. El noruego nos dice que casi puede tocar nuestra auxiliar, que deberíamos mover el fondeo (es de noche, el lugar está lleno, llenísimo) porque estamos demasiado cerca y él llegó primero.
¿¿??
Cierto, el que fondea el último, si su situación no es correcta o no satisface a los que estaban en el lugar antes que él, tiene obligación de cambiar, pero nuestro fondeo era bueno y quien cambió las circunstancias fue el noruego.
¿¿??
lo hemos discutido, con el noruego, con otros veleros, ¿quién "fondeó" el último? ¿nosotros que fuimos los últimos en echar el ancla? ¿el noruego que fue el último en modificar las circunstancias? ¿quien tenía que mover?
Los veleros de habla inglesa siempre tienen sintonizada la VHF en el canal 72 (los españoles en el 67, los franceses en el 69... todavía no hemos inventado una relación tipo esperanto) y la teníamos conectada. El Salsa nos pedía que no recogieramos mucha cadena, que nos acercábamos demasiado a él, el Fortia que nos moviéramos, el Joana que bastaba con controlar si el fondeo era bueno.
Acordamos quedarnos como estábamos y dejar todos la radio puesta toda la noche.
Si algo pasaba estábamos todos ahí para echar un cable
Hicimos guardias de fondeo (un ojito cada hora) y no pasó nada
Pero tener la radio puesta toda la noche sí sirvió de algo
A las 07h un velero hizo una llamada general
El velero que estaba fondeado a su lado se había ido al arrecife y no había nadie a bordo.
Movilización general. Alguien dijo el nombre del velero y resultó ser el de un buen amigo que había ido a pasar un par de días a Panamá
Movilización, carreras, auxiliares que acudían a ayudar sin necesidad de nadie que coordinara, llamadas telefónicas al armador... pero esta historia de arrecifes, da para otro capítulo!!!
Había una especie de "excitación" entre los veleros. Te encontrabas con un amigo y lo primero que te preguntaba era si ya sabías lo de la previsión de la próxima semana, era el tema principal en las ruedas de la radio de onda corta.
Nosotros elegimos el fondeo frente a la isla de Elefante (nos pareció seguro y nos venía bien) y no fuimos los únicos, el fondeo estaba a rebosar.
Echamos al ancla en un huequito libre, no muy grande, y nos quedamos fondeados a un par de esloras del velero de unos amigos noruegos. Todo correcto. Apretaditos pero sin problemas. Todos amigos. Compartimos una cervecita.
A las 19h. empezó a soplar. El noruego echó un vistazo a su fondeo y le pareció que estaba demasiado cerca de la playa (en verdad, estaba demasiado cerca de la playa). Recogió unos 10 metros de cadena. La distancia de dos esloras se redujo considerablemente. Lo que era una distancia aceptable parecía no serlo tanto ahora.
A las 21h. el viento ya era de unos 30 nuditos. El noruego nos dice que casi puede tocar nuestra auxiliar, que deberíamos mover el fondeo (es de noche, el lugar está lleno, llenísimo) porque estamos demasiado cerca y él llegó primero.
¿¿??
Cierto, el que fondea el último, si su situación no es correcta o no satisface a los que estaban en el lugar antes que él, tiene obligación de cambiar, pero nuestro fondeo era bueno y quien cambió las circunstancias fue el noruego.
¿¿??
lo hemos discutido, con el noruego, con otros veleros, ¿quién "fondeó" el último? ¿nosotros que fuimos los últimos en echar el ancla? ¿el noruego que fue el último en modificar las circunstancias? ¿quien tenía que mover?
Los veleros de habla inglesa siempre tienen sintonizada la VHF en el canal 72 (los españoles en el 67, los franceses en el 69... todavía no hemos inventado una relación tipo esperanto) y la teníamos conectada. El Salsa nos pedía que no recogieramos mucha cadena, que nos acercábamos demasiado a él, el Fortia que nos moviéramos, el Joana que bastaba con controlar si el fondeo era bueno.
Acordamos quedarnos como estábamos y dejar todos la radio puesta toda la noche.
Si algo pasaba estábamos todos ahí para echar un cable
Hicimos guardias de fondeo (un ojito cada hora) y no pasó nada
Pero tener la radio puesta toda la noche sí sirvió de algo
A las 07h un velero hizo una llamada general
El velero que estaba fondeado a su lado se había ido al arrecife y no había nadie a bordo.
Movilización general. Alguien dijo el nombre del velero y resultó ser el de un buen amigo que había ido a pasar un par de días a Panamá
Movilización, carreras, auxiliares que acudían a ayudar sin necesidad de nadie que coordinara, llamadas telefónicas al armador... pero esta historia de arrecifes, da para otro capítulo!!!
viernes, 26 de abril de 2013
arrecifes; 1a parte
Aquí estamos de nuevo, con el internet -la falta de conexión, lo escasa y lenta que es cuando la encontramos- como impedimento para estar más en contacto con vosotros, con un montón de experiencias que compartir y sin encontrar el cómo... no se puede tener todo!
Bueno, os cuento alguna cosilla "menos buena" de estos lares que es algo que mucha gente nos pregunta y no, lo cierto es que no todo es bueno aunque la balanza sigue siendo, de lejos, positiva
Si hay algo que a mí me pone de los nervios (hasta me he inventado un verbo: yo me anervioso) son los arrecifes.
San Blas es un paraíso para la navegación y debo reconocer que esos mismos arrecifes que me "anerviosan" crean mares tranquilos y sin olas en los que navegar es un placer, hacen posibles fondeos tranquilos a escasos metros de donde se ven romper con furia las olas del océano.
Pero a veces hay que sortearlos, hay que rodearlos, hay que encontrar el hueco que te deja entrar en el fondeo... mi misión es ir a proa, subirme al balcón e ir indicando dónde veo mejor camino. ¿fácil, eh?
Eso supone que tengo que distinguir los colores del agua: el marrón es claro, no hay agua; el azul clarito indica poca agua, el más oscuro más profundidad (menos cuando significa que hay plantas y no arena).
El agua es taaaaan clarita que puedo ver a los peces comer en las cabezas del coral. En esos momentos me pongo a gritar como una loca
- ¡no hay agua, no hay agua!
y Johan, paciente suspira y me grita que la sonda marca 5 metros
¿pero como voy a saber yo si hay cinco metros o dos si veo hasta el último dibujo del lomo del pez que come el coral???
Además por doquier te encuentras barcos que intentando hacer el mismo camino no acertaron
En algunos fondeos entramos zigzagueando entre bajos donde la gente se pasea a escasos metros de nuestro camino con el agua en la rodilla
Y aunque disponemos de un libro estupendo con la cartografía de la zona y un plotter con todas las cartas detalladas, no siempre hay que fiarse de la tecnología y la última palabra siempre la tienen los sentidos. Las cartas de Raymarine tienen bastante exactitud... salvo en algunos lugares puntuales
las cruces rojas y la línea negra que las une son la ruta que nos habíamos dibujado, la línea más fina marca el recorrido real del Alea; como veis según las cartas estamos fondeados sobre el arrecife
Por no hablar de los pasos con un calado inferior a tres metros cuando la sonda empieza a dar señal de alarma
en resumen que no es de extrañar que aquí no se alquilen barcos sin patrón, ni que yo llegue a los sitios "hecha polvo"
en fin, que a ratos la vida es dura... o no tanto
Bueno, os cuento alguna cosilla "menos buena" de estos lares que es algo que mucha gente nos pregunta y no, lo cierto es que no todo es bueno aunque la balanza sigue siendo, de lejos, positiva
Si hay algo que a mí me pone de los nervios (hasta me he inventado un verbo: yo me anervioso) son los arrecifes.
San Blas es un paraíso para la navegación y debo reconocer que esos mismos arrecifes que me "anerviosan" crean mares tranquilos y sin olas en los que navegar es un placer, hacen posibles fondeos tranquilos a escasos metros de donde se ven romper con furia las olas del océano.
Pero a veces hay que sortearlos, hay que rodearlos, hay que encontrar el hueco que te deja entrar en el fondeo... mi misión es ir a proa, subirme al balcón e ir indicando dónde veo mejor camino. ¿fácil, eh?
Eso supone que tengo que distinguir los colores del agua: el marrón es claro, no hay agua; el azul clarito indica poca agua, el más oscuro más profundidad (menos cuando significa que hay plantas y no arena).
El agua es taaaaan clarita que puedo ver a los peces comer en las cabezas del coral. En esos momentos me pongo a gritar como una loca
- ¡no hay agua, no hay agua!
y Johan, paciente suspira y me grita que la sonda marca 5 metros
¿pero como voy a saber yo si hay cinco metros o dos si veo hasta el último dibujo del lomo del pez que come el coral???
Además por doquier te encuentras barcos que intentando hacer el mismo camino no acertaron
En algunos fondeos entramos zigzagueando entre bajos donde la gente se pasea a escasos metros de nuestro camino con el agua en la rodilla
Y aunque disponemos de un libro estupendo con la cartografía de la zona y un plotter con todas las cartas detalladas, no siempre hay que fiarse de la tecnología y la última palabra siempre la tienen los sentidos. Las cartas de Raymarine tienen bastante exactitud... salvo en algunos lugares puntuales
las cruces rojas y la línea negra que las une son la ruta que nos habíamos dibujado, la línea más fina marca el recorrido real del Alea; como veis según las cartas estamos fondeados sobre el arrecife
Por no hablar de los pasos con un calado inferior a tres metros cuando la sonda empieza a dar señal de alarma
en resumen que no es de extrañar que aquí no se alquilen barcos sin patrón, ni que yo llegue a los sitios "hecha polvo"
en fin, que a ratos la vida es dura... o no tanto
miércoles, 27 de marzo de 2013
Nos quedamos
Aquí estamos de nuevo. Por fin.
Hace unos días nos visitaron unas amigas de Barcelona; Pilar nos trajo un amplificador de la señal de internet, una antenita que nos tenía que dar una acceso "fácil y rápido a la red". Bueno, lo cierto es que hemos conseguido poder acceder al correo desde más fondeos, pero ahí se queda la cosa, a pesar del interés que le ponemos que es una risa vernos consultar el correo con la nueva postura "estatua de la libertad". Lo de subir imágenes es casi un imposible... parece que hoy se produjo el milagro. Vamos a escribir antes de que se pase!!!
Porque en verdad, lo que os queremos contar, se escribe en cuatro líneas.
Johan, después del "sustillo" -por llamarlo de alguna manera- del verano pasado, se encuentra mejor y nos sentimos a gusto en el barco
Volvemos a sonreír y a disfrutar de cada rinconcito de San Blas y de la compañía de quienes nos visitan
ASÍ QUE HEMOS DECIDIDO RETOMAR LOS SUEÑOS... Y NOS QUEDAMOS!!!
Nos quedamos porque salir ahora es volver a Europa y Groenlandía (sí, sí, que también es Europa) todavía es un tema que nos atrae como un imán. Si dejamos ahora Panamá para ir al norte nos atrapa la temporada de huracanes a no ser que naveguemos directos a Bermuda... y ya que subimos queremos visitar Jamaica, Cuba, República Dominicana!!!
En fin, que puede que estemos un poquito locos, pero nos quedamos hasta octubre y seguimos soñando con Groenlandia... mmmm... qué alegría
Ante semejante decisión yo me he vuelto loca de alegría
aunque, si miro el "efecto San Blas" en los amigos que nos visitan
la conclusión es que puede que yo esté loca de alegría, pero parte del mérito hay que dárselos a estas islas de ensueño...
Ya veremos que nos depara el futuro, pero por ahora lo miramos con una sonrisa, que no es poco
miércoles, 6 de febrero de 2013
temporada de alíseos
Sí, seguimos en San Blas, ya con la idea de quedarnos por un ratito y por lo tanto relajados, con el cuerpo dispuesto a disfrutar de cada minuto y de cada rincón.
No deja de ser curioso como esta vida nos está enseñando a "ver el lado bueno" de las cosas, cómo a veces parece que nos olvidamos de que "no mandamos" y aun nos ponemos nerviosos cuando los planes no cuadran con lo que habíamos pensado. Porque es cuando nos relajamos, cuando aceptamos lo que la vida nos trae, cuando somos más felices.
Así nos quedamos en San Blas porque los vientos lo quieren, los vientos nos están regalando navegaciones estupendas.
El alíseo está establecido, un viento más o menos constanste de entre 15 y 25 nudos sopla en esta zona día y noche. Las barreras de coral nos protegen de las olas atlánticas que vemos romper en el horizonte con furia. El mar se convierte poco menos que en un lago tranquilo, olas cómodas, en el que navegar -como dice la canción- es un placer.
Desde Porvenir (la isla que visitamos más al oeste) y Narganá (la que visitamos habitualmente más al este) hay menos de 30 millas. De norte a sur, nuestro campo de acción es de unas 15 millas.
En ese "campo de juego" es fácil encontrar siempre el mejor ángulo de viento
Ya casi no nos acordamos de navegar a motor
La temporada de alíseos es GENIAL y cualquiera nos encuentra casi a diario de aquí para allá, como si no supiéramos estarnos quietos
Un día incluso izamos el génnaker; estábamos navegando con unos amigos que lo estaban pasando tan bien y el trayecto era tan corto, que decidimos hacer eso que yo siempre había dicho que no haría: dar vueltas sin objeto. Llegamos a la isla en la que queríamos pernoctar, la pasamos de largo, disfrutamos un rato y volvimos a nuestro destino.
Y si navegar es una auténtica gozada estos días, avistar la isla a la que te diriges no es menos bonito
Y una vez echas el ancla y te sientas a disfrutar del paisaje ya no eres capaz de decidir si lo mejor fue navegar o llegar
Y después de un roncito y mucho pensar, siempre llego a la conclusión que lo mejor es disfrutar de cada momento; porque ya sabéis que todos son únicos
lunes, 4 de febrero de 2013
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