jueves, 18 de septiembre de 2014

En el fondo del mar, matarilerilerile




Después de dos años contando anécdotas y aventuras de San Blas aún nos quedan muchas cosas en el tintero; vamos a intentar escribirlas en las próximas tres semanas porque después cerraremos -con mimo y cariño- este capítulo para abrir uno nuevo.

Hoy escribimos ya desde Puerto Lindo donde estamos trabajando... de lo Lindo

La lista se hace cada día más larga en lugar de más corta (es otra de las especialidades de la casa) y por cada tarea que tachamos nos nacen tres nuevas

Eso sí, la experiencia es un grado y si algo hemos aprendido en este tiempo es que hacemos planes para cambiarlos y que lo que no podamos hacer hoy tendrá que esperar hasta mañana!

Ahora la lista de tareas se ha transformado en la lista de prioridades y en ello estamos. Prometemos un brico-barco en los próximos días

Pero con el corazón todavía en San Blas y mientras ordenamos fotos, nos hemos dado cuenta de que no hemos compartido uno de los mayores atractivos de San Blas; su vida en el mar

Cuando llegas a Kuna Yala y te diriges al Congreso para pagar las tasas mensuales te hacen firmar un documento en el que explicitan qué actividades están prohibidas en su territorio. El buceo (el kite surf y últimamente hasta la pesca con arpón) aparecen en la lista ¿motivo? bueno, prohibir el buceo parece que en parte una forma de preservar su riqueza marina, parece ser que había gente que se ponía la botella y salía con más langostas de las que podía comer en un mes (los kunas tienen ahora el "monopolio" de la venta de marisco) y que había quien cogía el fusil y mataba montón de peces solo porque estaban ahí. En fin, que con razón o sin ellas quien legisla es quien legisla y buceo no pero snorkel sí y ¡ay señor! San Blas es uno de los lugares más bellos que nosotros hayamos visto para coger gafas y tubo y pasear y pasear sin prisa.

Nuestra cámara subacuática, regalo de la familia (gracias Ester, Baldo, Marta y Arán) perdió la estanqueidad hace rato, repararla era más caro que sustituirla y sustituirla era bastante caro, así que nos hicimos con un modelo baratito. Quiero con esto decir que la calidad de las fotos desmerece sin duda la belleza del fondo marino de San Blas, pero sirven para hacerse una idea y empezar a soñar con preparar la maleta y las aletas para venirse unos días.

Algunas de las fotos son de Willy, Julia, Susana y Michel... gracias a todos por compartirlas

Y ahora, sin más ahí van unas imágenes














 


























Sí nos falta por contaros cómo nos trató agosto... os adelanto que regular! Hemos tenido gente genial a bordo que nos ha hecho más llevadero el tiempo más regularcito que el mes anterior, hemos estrenado nuestro cine en casa, pero una tormenta eléctrica vino a visitarnos. O sea, que no os perdáis el próximo capítulo :-)

martes, 29 de julio de 2014

Culo de pollo, piel de gallina...

El mes de julio se ha portado genial con nosotros, 
tenemos la cabeza, el corazón y hasta la tripa un poco hechos un lío: llevamos dos años en San Blas y tenemos ganas de cambiar de aires (para eso iniciamos el viaje, para recorrer el mundo, o al menos un trocito) pero tanto tiempo aquí hace que partir sea como volver a soltar amarras: decir adiós a paisajes y a gentes que se han convertido en nuestra casa...

Cada fondeo que visitamos lo intentamos retener hasta el último detalle ¿será la última vez que vemos esto con un solazo así? ¿será la última vez que echamos el ancla en este rinconcito? ¿será la última vez que nadamos con una manta? ¿será...?



Además en junio empieza la temporada de lluvias. Tal vez sea mejor dejar San Blas en febrero -como la gente que cruza el canal para hacer la ruta más común hacia las Marquesas- o en abril -para volver a Europa- y así salir con un San Blas en todo su esplendor...

Pero somos gente con suerte y este año el tiempo se está portando mejor que nunca; no es que aquí en la temporada de lluvias el sol se esconda y vuelva a aparecer en diciembre; nuestra experiencia dice que el día se puede levantar nublado, salir el sol radiante al cabo de un rato, nublarse de nuevo y llover un ratito, pasar una tarde con nubes sin lluvia, ver una linda puesta de sol, llover una hora en la noche... nada que te haga pensar ¿qué hago yo aquí? más bien algo que te hace decir ¡qué maravilla, tantos colores en un único día!
Pero este mes de julio parece febrero... tan y tan lindo.



Y claro, con la temporada de lluvias llegan los "culos de pollo"; cuando llegamos aquí todo el mundo nos previno sobre este fenómeno atmosférico (se da aquí, lo hemos vivido también en Colombia) que consiste en microdepresiones que traen mucho viento (entre 35 y 55 nudos) por un corto período de tiempo (suelen durar alrededor de media hora) acompañado de una buena lluvia. Se aparecen así, sin previo aviso y se van rapidito por donde han venido.
El terror de los fondeos.


Si el velero está bien fondeado y tiene suficiente cadena no hay mucho que temer, muchas veces el mayor problema se da cuando el fondeo está demasiado lleno y los barcos demasiado cerca unos de otros (no todos nos movemos igual o igual de rápido) o hay barcos con mal ancla, poca cadena o simplemente mala suerte... y se te vienen encima.

En el Alea, como siempre, tenemos historias e historietas que compartir. En la de hoy, hay un culo de pollo que nos puso la piel de gallina...

Estábamos fondeados en Salardup (no es el mejor sitio para estos trances) con Edu y Úrsula. La noche anterior Johan, disfrutando de la noche sentado en la popa del barco, divisó una estrella muy rara en una noche muy estrellada: nuestra luz de fondeo pendía peligrosamente sujeta sólo por los cables; glups!!! trabajo urgente para la primera hora de la mañana.

Al día siguiente después del cafecito, Johan subió al tope del palo cargado de herramientas 



Y claro, ahí estábamos los tres, completamente embobados mirando para arriba ¿a alguien no le ha pasado eso de quedarse medio desnucado viendo como otro trabaja en el mástil?


Y en un determinado momento Úrsula mira hacia la proa del velero y pregunta:
¿eso tan negro que se ve ahí es normal?


Cáspita, que diría alguno, qué susto, con Johan arriba del palo
- "¡bajarme de aquí! ¡Rápido! ¡YA!

Si ves venir el culo de pollo (una franja negra, alargada, que se te viene encima) tienes tiempo para prepararte. Ese tiempo lo gastamos en bajar a Johan de ahí arriba y poco más. Empezó a soplar y soplar.

Nosotros acostumbramos a poner motor por si hay que dar mínimo avante para ayudar a la cadena, y dejamos que nos pase por encima. En esta ocasión me fui para la proa a comprobar que la cadena trabajaba bien (sí, ya sé que no hace falta, que se puede ver si el barco sigue bien fondeado mediante los instrumentos, pero es algo que no puedo evitar) cuando un golpe de viento me arrancó las gafas de la cara (literalmente) y las vi volar al agua y flotar un ratito (¡mis nuevas gafas bifocales de persona madura... modelo verde pistacho de Colombia! ¡nooooooooooooo!)

Además nuestros visitantes habían atado la auxiliar con tanto empeño que la habían dejado muy corta de cabo (falta nuestra no haberlo comprobado) y otra ventolera la giró patas abajo
¡adiós remos! menudo día.


El medidor nos dió una máxima de 44 nudos, en otros puntos de San Blas parece que llegó a los 55... en media horita volvía a reinar la paz y como si nada hubiera pasado... cervecita de celebración y charla animada comentando la jugada!
Algo más de un mes después nos volvió a pillar un culo de pollo, esta vez en Elefante (mejor fondeo), con dos veleros más. Estábamos los dos solos y todo fluyó como si de un ballet se tratara.

Estábamos consultando internet en el salón y me pareció que se oscurecía el cielo; salí a ver.
- Johan, creo que viene un culo de pollo
Sin más Johan fue a poner las llaves del motor y el molinete y sacó los chubasqueros del armario; mientras tanto yo recogía la ropa tendida y las cosas sueltas de la cubierta. Johan largó 20 metros más de cadena (teníamos espacio suficiente y de sobras, 75 metros en 12 de fondo) y llegó el viento. Esta vez la máxima que vimos no pasó de 42. Los otros dos veleros garrearon así que nuestra máxima preocupación era tener las defensas listas para que nos abordaran pero todo fue bien (para ellos que pudieron volver a fondearse y para nosotros que no tuvimos que "defendernos). Media hora, 15 nudos mantenidos, recoger cadena y volver a dejar los 50m, cervecita de celebración.

Al margen de estos dos episodios -que por conocidos ya asustan un poco menos- el mes de julio ha sido GENIAL, solo podemos dar gracias a quien corresponda por dejarnos disfrutar de estos últimos días con los azules más bonitos que se hayan visto, con las islas brillando bajo el sol, con los amigos compartiendo ratos y risas. San Blas, es lo más

Aquí os dejamos el resumen en imágenes de nuestro mes de Julio. Un mes para recordar

Náufrago?

Frente a Combombia

Coco Bandero

Chichimé

Holandés

Más Holandés, la piscina

Silvia's corner

sí!!!! un cocodrilo en el fondeo

tiempo para todo: viendo el mundial de fútbol

Banedup

Más fútbol

Banedup, ulu Kuna

 Nos queda un mes en San Blas y lo vamos a disfrutar hasta el último minuto