martes, 6 de octubre de 2009

nos hemos quedado "secos"


Ya ha llegado el mes de octubre y todavía nos quedan montones de islas, calas, pueblitos que describir.

tenemos aquí el otoño y todavía nos queda todo un verano por descubrir.

y es que el blog va un poquito por detrás de la vida -cosas de la falta de tiempo o la realidad que corre más que una misma- tanto así que hoy os escribo... lejos del mar.


El 28 de septiembre el Alea salió del agua para pasar unas semanas en seco, porque nosotros, atendiendo a "la llamada de la sangre" hemos dejado el mar y nuestra casa para venir a pasar unas semanas a Holanda donde viven y estudian los hijos de Johan


Pero eso no quiere decir que este cuaderno de bitácora -que si bien no se caracteriza por su inmeditez y que quiere seguir compartiendo la información y las sensaciones que vamos viviendo- vaya a descansar. A partir de hoy podremos escribir más y más seguido (wifi en casa, tiempo libre) y lo haremos intercalando nuestra estancia en tierras holandesas con nuestros recuerdos de los mares griegos.



Y a medio camino entre el allá y el acá, en la crónica de hoy, os cuento qué tal fue lo de salir del agua.

Desde el momento en que decidimos ir tres meses a visitar a la familia empezamos a buscar cuál era la mejor marina para dejar al Alea.

Fernando, del Ralip, nos dijo que él deja su velero desde hace un par de años en Aegina. Allí hay tres marinas secas donde muchos barcos pasan el invierno. Estando en esa isla hablamos con varios propietarios que veleros que dejaban ahí sus veleros.


Recibimos la visita del responsable de una de las marinas -que ya nos había dado una tarjeta con un precio semanas atrás- y nos hace una oferta algo más cara que la inicial pero más parecida a la que nos ha comentado el holandés con quien compartimos amarre. Tras un rato de charla nos mantiene el precio anterior: 500 € subir y bajar el barco y unos 180€ por mes; eso sí, cuando ya hemos dado una paga y señal nos dice que el agua y la luz se pagan a parte, que esto, que aquello...


Seguimos navegando y compartiendo buenos días con amigos



Una tarde fondeamos en Puerto Kheli y salimos a pasear. Tuvimos la grata sorpresa de encontrarnos con nuestros amigos Yves y Marie, propietarios del Hasta Luego, con quienes habíamos compartido buenos ratos en Monastir, Siracusa, Argostoli... y con ellos nos tomamos un "aperitiv" y charlamos.

Nos contaron que unos amigos suyos dejaban el barco desde hacía dos o tres años en Kilada, un poco al norte de donde estábamos y tomamos buena nota de ello así decidimos incluir ese puerto en nuestra ruta para ver qué tal pinta.


Kilada está en la costa del Peloponeso, es un pueblito pequeño pero muy acogedor y tiene una marina seca nueva y que nos pareció desde el primer momento muy profesional.
Un travelif nuevo, cunas para todos los barcos (nada de bidones o maderos), listas de precios impresas, personal serio... lo cierto es que nos gustó mucho y nos entraron todas las dudas.
El precio, similar al de Aegina.
Las condiciones de la marina... pues no podemos comparar de primera mano porque no hemos visto las marinas de Aegina, pero la gente con la que coincidimos nos habla mejor de Kilada.
Aegina tiene buenas tiendas de avituallamiento, una lavandería baratita... aquí no hay tantos servicios a mano, pero es tranquilo y acogedor
Aegina está apenas a 40 minutos de Atenas y aquí tendremos como 3 horas para llegar.
Las marinas de Aegina están en el norte, abiertas a los vientos predominantes y Kilada está mucho más protegida...
Conclusión. Hivernamos en KILADA
Hacemos un contrato, fijamos una fecha y empezamos a preparar el barco, para empezar, bajamos las velas, empezamos a vaciar la cocina, toca lavar la ropa
Y llega el 28 y con cierto gusanillo en la tripa nos acercamos al travelif




Nos aseguramos que las cinchas estén en su lugar




y alehop!!! poquito a poco nos reencontramos con la quilla



La verdad es que estamos muy contentos con la patente; es cierto que hemos ido limpiando estropajo en mano cada 10 días durante el verano (bueno, hasta hace unos 20 días, sabiendo que íbamos a sacarlo del agua nos relajamos un poquito) pero el casco salió más o menos limpito y sin grandes barbas ni demasiado caracolillo... hasta aquí todo OK.

Al cochecito y a buscar nuestro espacio.





Y ahí estamos, nuestra casa en su nueva casa, cerquita de la salida porque en enero volvemos al agua mientras la mayoría de propietarios no vuelven hasta mayo. Todos nos vuelven a decir eso de que estamos locos por querer navegar en invierno... que estamos locos... ¡sí señor! esos somos nosotros





Una buena limpiadita para sentirse bien





Y listos!!! La varada nos sirve para ver que el pequeño golpe que recibió la mecha del timón en Ermioni (ya veis que tenemos mucha aventurita que contar todavía) que está ahí pero que es apenas del tamaño de un euro y que -gracias a los ánodos de zinc- no muestra ni chispa de óxido.

Tenemos cuatro días para endulzar, limpiar, repasar, reparar...

buscar el taxi que nos llevará al autobús que nos llevará al aeropuerto...



Y sabiendo que lo dejamos en buenas manos y aun así sin poder evitar una lagrimilla... el Alea se quedó allí y nosotros ya estamos aquí
Porque la vida sigue y nosotros seguimos abiertos a lo que la vida nos va deparando.



Y el futuro es misterioso, pero el pasado está lleno de historias, anécdotas

Y el blog -desde hoy- estará lleno de pasado y de futuro... y esperamos que vosotros sigáis ahí acompañándonos

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El travelif -sacar y meter el barco en el agua- y la limpieza del casco 600€
Para un barco de 44 € el coste es de 5,5€ al día incluidos impuestos, agua y luz
En la marina hay una tienda náutica donde comprar cosas básicas; además es posible comprar en Atenas y te trasnportan cualquier cosa hasta la marina (nuestro vecino recibió 4 baterías nuevas sin problemas)
La capacidad de la marina es de alrededor de 300 barcos.














6 comentarios:

Argonauta dijo...

"El futuro es misterioso", qué gran verdad. No podemos fiarnos de él.

Feliz estancia en tierra y perdón por la intromisión.

Saludos desde el Mediterráneo.

Nautijorge dijo...

Merecido descanso para el Alea y sus habitantes. La mar es magnífica, pero en el fondo, nos guste o no, somos terrícolas.
Que disfrutéis de esta temporada "bajo el nivel del mar" ;-)
Abrazos.

Paula dijo...

Tambien se aceptan fotos de Holanda!!!

Araceli dijo...

Seguiremos esperando vuestras aventuras y fotos... por cierto, rincon precioso
Eli

Jose Angel Lopez Barrios dijo...

El comercio con los navegantes suele ser en ocasiones escandaloso,,,,, creo que los que se dedican a esta ocupacion tienen algo de fenicios en su sangre... en Buenos Aires en el puerto de tigre o en la costa del rio nada tienen que envidiar a los bandidos del nilo... je je saludos..

silvia dijo...

Pues gracias de nuevo por seguir ahí, la verdad es que el blog, vosotros... sois parte de la vida del Alea y ahora que la tripu está lejos del hogar, estos ratitos me hacen sentir como si todavía estuviera a bordo
Jorge... no sé si seremos terrícolas o si tengo que empezar a buscarme escamas, pero echo de menos el mar!!!!!!!
besos a todos