miércoles, 27 de marzo de 2013

Nos quedamos

 
 
Aquí estamos de nuevo. Por fin.
Hace unos días nos visitaron unas amigas de Barcelona; Pilar nos trajo un amplificador de la señal de internet, una antenita que nos tenía que dar una acceso "fácil y rápido a la red". Bueno, lo cierto es que hemos conseguido poder acceder al correo desde más fondeos, pero ahí se queda la cosa, a pesar del interés que le ponemos que es una risa vernos consultar el correo con la nueva postura "estatua de la libertad".  Lo de subir imágenes es casi un imposible... parece que hoy se produjo el milagro. Vamos a escribir antes de que se pase!!!
 
 
 
Porque en verdad, lo que os queremos contar, se escribe en cuatro líneas.
 
Johan, después del "sustillo" -por llamarlo de alguna manera- del verano pasado, se encuentra mejor y nos sentimos a gusto en el barco
 
 
Volvemos a sonreír y a disfrutar de cada rinconcito de San Blas y de la compañía de quienes nos visitan
 
 
 
ASÍ QUE HEMOS DECIDIDO RETOMAR LOS SUEÑOS... Y NOS QUEDAMOS!!!
 
 Nos quedamos porque salir ahora es volver a Europa y Groenlandía (sí, sí, que también es Europa) todavía es un tema que nos atrae como un imán. Si dejamos ahora Panamá para ir al norte nos atrapa la temporada de huracanes a no ser que naveguemos directos a Bermuda... y ya que subimos queremos visitar Jamaica, Cuba, República Dominicana!!!
En fin, que puede que estemos un poquito locos, pero nos quedamos hasta octubre y seguimos soñando con Groenlandia... mmmm... qué alegría
 
Ante semejante decisión yo me he vuelto loca de alegría
 
 


aunque, si miro el "efecto San Blas" en los amigos que nos visitan



 

 
la conclusión es que puede que yo esté loca de alegría, pero parte del mérito hay que dárselos a estas islas de ensueño...
 
 
Ya veremos que nos depara el futuro, pero por ahora lo miramos con una sonrisa, que no es poco

miércoles, 6 de febrero de 2013

temporada de alíseos

 
Sí, seguimos en San Blas, ya con la idea de quedarnos por un ratito y por lo tanto relajados, con el cuerpo dispuesto a disfrutar de cada minuto y de cada rincón.
 
No deja de ser curioso como esta vida nos está enseñando a "ver el lado bueno" de las cosas, cómo a veces parece que nos olvidamos de que "no mandamos" y aun nos ponemos nerviosos cuando los planes no cuadran con lo que habíamos pensado. Porque es cuando nos relajamos, cuando aceptamos lo que la vida nos trae, cuando somos más felices.
 
Así  nos quedamos en San Blas porque los vientos lo quieren, los vientos nos están regalando navegaciones estupendas.
 
El alíseo está establecido, un viento más o menos constanste de entre 15 y 25 nudos sopla en esta zona día y noche. Las barreras de coral nos protegen de las olas atlánticas que vemos romper en el horizonte con furia. El mar se convierte poco menos que en un lago tranquilo, olas cómodas,  en el que navegar -como dice la canción- es un placer.
 
Desde Porvenir (la isla que visitamos más al oeste) y Narganá (la que visitamos habitualmente más al este) hay menos de 30 millas. De norte a sur, nuestro campo de acción es de unas 15 millas.
 
En ese "campo de juego" es fácil encontrar siempre el mejor ángulo de viento
 
Ya casi no nos acordamos de navegar a motor
 
La temporada de alíseos es GENIAL y cualquiera nos encuentra casi a diario de aquí para allá, como si no supiéramos estarnos quietos
 
 
 
 
 


Un día incluso izamos el génnaker; estábamos navegando con unos amigos que lo estaban pasando tan bien y el trayecto era tan corto, que decidimos hacer eso que yo siempre había dicho que no haría: dar vueltas sin objeto. Llegamos a la isla en la que queríamos pernoctar, la pasamos de largo, disfrutamos un rato y volvimos a nuestro destino.



 

 




Y si navegar es una auténtica gozada estos días, avistar la isla a la que te diriges no es menos bonito


 
 
Y una vez echas el ancla y te sientas a disfrutar del paisaje ya no eres capaz de decidir si lo mejor fue  navegar o llegar
 
 
Y después de un roncito y mucho pensar, siempre llego a la conclusión que lo mejor es disfrutar de cada momento; porque ya sabéis que todos son únicos

lunes, 4 de febrero de 2013

Dog Island

 
Porque a veces es cierto que una imagen vale más que mil palabras
 
 

 
disfrutando de Dog Island

miércoles, 30 de enero de 2013

Menús y recetas

En octubre fue mi cumpleaños; aprovechando que estaba en Barcelona, mi hermana me quiso regalar algo que al mismo tiempo me gustara y me fuera útil en el barco, bueno, y que no pesara en el equipaje al regreso.
 
Si unimos lo que me gusta a lo que me sirve, el resultado no podía ser otro: COCINA
 
Así que me regaló un taller para aprender a hacer pasta fresca casera
 
 
 

El resultado fueron dos tardes entretenidísimas y divertidas y mis primeros tallarines y raviolis


Así que si alguien se anima a visitarnos, que sepa que el menú se ha ampliado (porque también me ha dado por las pizzas). Pero por aquí lo básico sigue siendo conseguir los ingredientes y si hay algo que se consigue fácil son: las langostas (de momento porque nos han dicho que a partir de marzo o abril hay veda de pesca; ellos sí que saben como NO agotar los recursos)





Hay muchos veleros que compran las langostas y las acomodan en una red que dejan dentro del agua en el mar para hacer uso de ellas unos días más tarde. Nosotros no es que seamos unos abanderados contra el sufrimiento animal (vamos, que nos comemos las langostas) pero preferimos que el mal rato sea corto... y nos las zampamos el mismo día que las compramos.

No nos gusta comernos las cabezas (sí, sí, mucha gente piensa que es un sacrilegio) y como nos da un poco de cosa meterlas en el agua hirviendo mientras están vivas, pues Johan las mata rapidito y me facilita las colas maravillosas para cocinarlas



El precio de la langosta varía mucho: depende del fondeo en el que estés (si hay muchos americanos el precio sube, si hay pocos veleros el precio baja) y de la fecha (en Navidades el precio fue para arriba) pero por lo general se puede comprar una de las piezas que véis en la foto por unos 5 dólares



La cuestión es que yo no he sido nunca muy de marisco y aunque me quedan estupendas, no tengo muchas recetas para varíar el modo en que las cocino. He pensado hacer raviolis de langosta (suena de muerte) pero si alguien me puede hacer llegar alguna receta fácil y sabrosa, somos todo oídos y papilas gustativas!

Seguimos en San Blas

miércoles, 23 de enero de 2013

Puerto Lindo

Con la despensa bien llena -misión cumplida- estábamos dispuestos para ir a San Blas de nuevo aunque sabíamos que esta vez las 53 millas que de venida nos parecieron 35 ahora nos iban a parecer 153...
 
Izamos la mayor en el fondeo, antes de levantar el ancla y salimos por la bocana tempranito.
 
Fuera el mar nos esperaba con algo más de 20 nudos, por la proa desde luego, y con olas formadas de más de dos o tres metros. Si a eso sumamos la corriente en contra, lo tuvimos claro desde el principio: nos íbamos a Puerto Lindo.
 
Puerto Lindo es un buen fondeo -aunque más movido que Portobelo- donde se reúnen montones de barcos. Para nosotros es especial porque aquí tuvimos que dejar al Alea los meses que pasamos en Barcelona a finales del año pasado.
 
Es un pueblo pequeño, tranquilo, muy de aquí. Pocas calles asfaltadas, un par de tienditas con poca cosa, bastante basura por todos sitios... y varios hostales y casas de huéspedes preciosas y una estupenda isla al frente
 
 
 


Buscamos un rinconcito apretado entre los barcos que procuran alejarse de la bocana de la bahía, más expuesta a las olas, y echamos el ancla



El parte de la meteo anuncia viento fuerte del noreste para los próximos días así que nos decidimos a quedarnos aquí un ratito, visitar el bar de Hans -un holandés afincado por aquí desde hace rato- o bajar a pasear a isla Linton



Yo que estoy sumida en una borágine compradora, me he vuelto a Sabanitas (más leche, más guisantes, más mermelada, más papel higiénico, más y más) y mañana temprano salimos

Ahora ya serán unas 10 millas menos, aun así madrugaremos; procuraremos ir a vela pero eso sí, llegando de día que en San Blas los arrecifes son traicioneros y están por todos sitios!!!!!!!!!!

miércoles, 16 de enero de 2013

Nos vamos de compras!

Como ya sabéis salimos desde Puerto Lindo hacia San Blas un poquito a la carrera así que la despensa pronto se fue vaciando y llegó un día en que los productos básicos empezaban a escasear.
 
Comprar en las islas no es imposible pero la oferta es escasa (muy escasa) y últimamente hemos tenido la suerte de descubrir que cada cierto tiempo -se supone que semanalmente, pero aquí todo es un poquito, digamos aleatorio- pasa por los fondeos más populares una barcaza cargada con fruta y verdura -es, literalmente la alegría de la huerta- pero lo nuestro requreía un Supermercado -con mayúsculas- y nos pusimos manos a la obra
 
Seguro que hay más formas de hacer una buena compra y si nos dáis unas semanas daremos con ellas. De momento conocemos dos
 
Un día oyendo la VHF (aquí todo el mundo está en el canal 71 o 72 o 69) oímos a unos norteamericanos organizando la compra: hay vehículos 4x4 (que normalmente son utilizados por los turistas que quieren llegar hasta la zona Kuna Yala) que se pueden alquilar por un día: te llevan al super, el chófer te espera mientras haces las compras y te regresan al puertecito desde el que te llevan con un bote hasta tu velero. El precio total ronda los 150 dólares con lo que resulta aceptable si consigues que otros tres veleros vayan de compras contigo!!!!
 
La otra forma es navegar hasta Puerto Lindo o Portobelo y desde cualquiera de los dos fondeos ir hasta el super de Sabanitas en bus. Como nosotros conocíamos tanto un lugar como el otro, optamos por lo conocido y nos vinimos para Portobelo (son unas millas más de navegación pero el bus pasa con mucha más frecuencia, el trayecto hasta el super es más corto y el fondeo nos parece más tranquilo). Eso sí, si eliges esta opción para llegar al super tienes que navegar 50 millas (unas 10 horas) y coger un bus que con la música a unos decibélios que posiblemente son ilegales te llevará al super...
 
Supongo que en el fondo teníamos ganas de navegar...
 
Elegimos un día con un buen parte (el viento era prácticamente norte y nuestro rumbo oeste) y a las 7 de la mañana levamos ancla.
 
Fue una navegación EXTRAORDINARIA, bueno, para no exagerar decir que había bastante ola y que yo empecé a padecer unas anginas que me hicieron pasar la mitad del trayecto en la cama, pero el viento era de entre 18 y 23 nudos  entrando de través -algo increíble para esta época del año- y una corriente a favor que nos hacía volar (sí, sí... lo malo va a ser volver con las mismas olas pero en la nariz y con el viento obligándonos a ceñir a tope). Fue estupeeeeendo.
 

 
 


Llegamos a Portobelo bastante antes de lo que habíamos previsto. El fondeo, como siempre, estaba muy concurrido -había más de 40 veleros- y optamos por ponernos en el rinconcito más alejado del pueblo, pero más tranquilo y con mejor fondo




Y a la mañana siguiente... excursión.
El primer paso ir desde nuestro fondeo hasta el pueblo y dejar la auxiliar en uno de los dos pantalanes que hay para ello

 

Después el bus!  Desde Portobelo salen buses para Colón cada 20 minutos (desde Puerto Lindo sólo hay tres por la mañana y otro tanto por la tarde) y el paseo a Sabanitas es de poco más de una hora (media más si sales de Pto. Lindo). La música -lugareña- te deja sordo, pero la gente no para de sonreir!!!


 
En Sabanitas hay dos grandes supermercados (yo siempre voy al Rey) que tienen la peculiaridad de abrir las 24 horas del día 356 días al año. Se encuentra prácticamente de todo y lo que más me llamó la atención la primera vez fue que en las secciones de carne y embutidos (que funcionan con número de tanda) hay una cola especial para los jubilados (que llegan y compran sin esperar); ahora ya no me hace tanta gracia... todos los jubilados deben pasarse el día en el super...
 
Hemos estado una semana en Portobelo. Tres días al super. Tres días haciendo conservas de carne.
 
San Blas, allá vamos, cargaditos de carne, cervezas, harina, mermelada, mantequilla, queso.......
 


 

viernes, 11 de enero de 2013

 
 
A veces, al atardecer, todo se tiñe de rojo y de repente el paisaje se vuelve absolutamente mágico
 
 


porque la magia se esconde en cualquier rincón