miércoles, 3 de noviembre de 2010

Por el canal de Evia, rumbo al norte, 1ª parte

Pues como os iba contando... regresamos a Karistos (en el sur de Evia) para de ahí pasar a Puerto Rafti e iniciar el zigzagueo que -ahora isla, ahora continente- nos tenía que llevar a las Espóradas, nuestro destino veraniego.

Llegamos a Karistos en una travesía en que el viento no era demasiado constante y lo mismo teníamos que poner el motor que podíamos aprovechar el viento a ratos.

De Karistos ya os comenté: el puerto no está mal y uno tiene la sensación de estar en una ciudad "auténtica" en el sentido de que no te encuentras tiendas de souvenirs, no hay más extranjeros que los ocupantes de los cuatro veleros que nos encontramos amarrados.

Eso sí, la ciudad, si tienes ganas de mirarla con buenos ojos tiene rincones encantadores, y coincidimos con un señor inglés que nos comentó que estaba ahí de vacaciones con un grupo de senderismo y que ese era su destino de los últimos años porque el lugar ofrece unas caminatas interesantes y muy atractivas... para que luego yo vaya diciendo que el sitio no tiene demasiado que dar!





Y en cuanto tuvimos una previsión de viento aceptable nos fuimos a puerto Rafti. Estábamos esperando a Luz y Javier para que embarcaran con nosotros y nos habían hablado bien de este fondeo. Lo cierto es que nos pareció perfecto para pasar unos días: una bahía bien resguardada donde echar el ancla entre otros muchos barcos, un pueblecito con bares donde pasar un buen rato, un Lidl en las proximidades, un par de tiendas náuticas... y el aeropuerto a sólo 7 km, de modo que nuestros amigos sólo tenían que tomar un taxi y ya estaban en el Alea



Es cierto que sólo hay un pequeño pantalán y que está siempre ocupado por veleros de charter, pero como no necesitábamos agua ni electricidad, para nosotros fue un refugio perfecto.




Aprovechamos para subir al palo a comprobar la luz de fondeo y Johan pudo ver el barco desde un ángulo inusual!



Ya con Luz y Javier a bordo iniciamos el descubrimiento del canal entre el continente y Evia.

Si consultáis una guía turística sobre las islas griegas, es muy problable que Evia no apareza mencionada, y si lo está, que de ella sólo digan que es la más grande de las islas griegas tras Creta y poco más... y si algo más dicen es sobre su costa norte y sus playas.

Sin embargo, hemos podido descubrir rincones acogedores, donde el turismo extranjero brilla por su ausencia pero el griego campa a sus anchas, hemos visto playas casi desiertas y tabernas encantadoras, hemos encontrado fondeos seguros y viento para desplegar las velas!

O sea, que es una ruta que -como el paso entre Patrás y Corintio- se entiende como un mero trámite para ir de A a B y sin embargo tiene mucho de interesante que a casi todo el mundo se le escapa de los dedos por las prisas.

La primera recalada fuen en Panayia, en una bahía llamada Almiropotamos (vaya nombrecito!) fondeados cerquita de la playa.



De ahí navegamos -a vela, sin problemas aunque despacito- hasta Aliverión que dispone de un puerto al que amarrar con comodidad (bueno, un puerto, un muelle en el paseo de la ciudad) y en el que había agua disponible.




Es un pequeño pueblo en el que se pueden encontrar playitas en las que tomar el sol sin apenas gente.



es cierto que si abres un poquito el objetivo, el paisaje no es del todo idílico, pero os puedo asegurar que las aguas estaban cristalinas!




Y antes de llegar a Khalkis, capital de la isla y punto en el que un puente debe abrirse para poder seguir subiendo- aun nos regalamos una tarde de paseos, cervecita y puesta de sol fondeados en Erétria.



Nos encantó ver tantas familias disfrutando juntas en la playa y poder pasear sin prisas por las calles tranquilas. En fin, otro mundo!

1 comentario:

Ana Capsir dijo...

No os disteis cuenta de la cantidad de carnicerias que hay en Karistos.
Bueno, igual ha cambiado; hace tiempo que no voy por alli.
Saludos desde Lefkada.