viernes, 24 de junio de 2016

Ya estamos en Panamá

Hola a todos desde un ciber en una bulliciosa y calurosa calle panameña.

Una entrada cortita solo para decir que ya hemos llegado y estamos bien.

Las dos últimas noches fueron algo complicadas con las tormentas eléctricas, pero como siempre, las pasamos juntos, de la mano... y al final salió el sol

Llevamos tres días en playitas de Amador, metidos de lleno en los trámites de entrada, los trámites del paso del canal... papeles y papeles

Para hacerlo más emocionante, esta mañana un frente de lluvia con vientos muy fuertes ha dejado el fondeo patas arriba; un pesquero ha garreado y se he enganchado en el muerto de un velero mientras el viento azotaba muy por encima de los 30 nudos, justo en nuestra proa.

Caían relámpagos y todos los veleros de alrededor con los motores puestos para intentar esquivar lo que les pudiera venir encima. Al final todo ha ido bien (menos para el velero del muerto, que ha sido golpeado y dañado) y la única baja a señalar en el Alea ha sido nuestro móvil (con el que conectábamos a internet) que ha salido disparado y se ha mojado mucho mucho. Ahora está en fase secado intensivo.. si sobrevive a esto es un campeón.

Prometemos fotos en cuanto esto se normalice un poquito

Besos a todos y gracias por la compañía

2 comentarios:

Jesus Hellin dijo...

Me alegro que ya estéis bien y sin mucho lío. Buenos vientos!!!

boletos de autobús en línea dijo...

Este relato ofrece una mirada auténtica a los desafíos que enfrentan los navegantes en su travesía. A pesar de las tormentas eléctricas y las complicaciones con los trámites del Canal, la situación se presenta con un enfoque de resiliencia y optimismo. Los momentos de incertidumbre, como el incidente con el pesquero y el daño al móvil, añaden tensión a la experiencia, pero el relato también muestra cómo, a pesar de los contratiempos, el viaje continúa y la comunidad se mantiene unida. La capacidad de encontrar momentos de calma después de la tormenta es lo que hace especial esta historia.